Exministro afirma que empresario ya fallecido donó dinero a partido de Keiko

Lima, 26 nov (EFE).- El exministro fujimorista Jaime Yoshiyama afirmó que un empresario, que falleció hace dos años, aportó grandes sumas de dinero a la campaña electoral de 2011 de Keiko Fujimori, quien actualmente afronta en prisión una investigación por presunto lavado de activos, informaron hoy medios locales.

Yoshiyama, quien fue secretario general del partido Fuerza 2011 (hoy Fuerza Popular), declaró por teléfono a la cadena local América Televisión que el empresario Juan Rassmuss Echecopar donó “varios cientos de miles de dólares en efectivo” para la campaña de Keiko quien, según indicó, desconoció ese aporte.

El exministro, para quien un juez peruano ordenó este viernes 36 meses de prisión preventiva y pidió su captura a nivel internacional, ya que actualmente está en Estados Unidos, aseguró que el dinero entregado por Rassmuss ingresó al partido fujimorista mediante personas que simularon donaciones a la campaña de Keiko.

“Me busca Juan Rassmuss Echecopar, multimillonario, me sorprendió que me llamase y me dijo que quería ayudar a la campaña en defensa del modelo económico”, explicó en referencia a que en la elección de 2011 Keiko se enfrentó a Ollanta Humala, a quien sus detractores señalaban como un seguidor del “modelo chavista”.

Según el exministro, el empresario le dio “varios cientos de miles de dólares en efectivo”, en operaciones cuyos detalles no recordó, y él le prometió “que no le iba a contar a nadie”.

“Juan me pidió que guardásemos el secreto, entre él y yo, y no se lo digamos a nadie”, sostuvo antes de pedir disculpas a Keiko porque, según dijo, “ella está sufriendo todo esto” por su “deseo” de respetar su compromiso de privacidad.

Yoshiyama sostuvo que, por ese motivo, el dinero que recibió Fuerza Popular “no era” de la constructora brasileña Odebrecht, tal como señalan la investigación fiscal y los testimonios de los representantes de la empresa, así como de colaboradores y testigos protegidos.

El exministro consideró que solo cometió un “error de carácter administrativo” al no haber revelado anteriormente que recibió miles de dólares en efectivo sin informar a las autoridades.

Un sobrino de Yoshiyama, Jorge Yoshiyama Sasaki, declaró hace dos semanas ante el fiscal José Domingo Pérez que su tío le entregó unos 800.000 dólares en efectivo y le pidió que buscara a personas que prestaran sus nombres para “simular” aportes a la campaña de Keiko.

El pasado viernes, el juez Richard Concepción Carhuancho dictó 36 meses de prisión preventiva contra el exministro, tras sostener que hay “elementos de convicción” sobre la entrega de un millón de dólares por parte de Odebrecht para la campaña electoral de Keiko.

El juez recordó que existen las declaraciones de los ejecutivos de la constructora Marcelo Odebrecht, Jorge Barata y Luiz Mameri, y que ese dinero tendría naturaleza ilícita, pues provendría de la caja 2 de la División de Operaciones Estructuradas, que era la oficina encargada de otorgar los pagos ilegales de la empresa.

Durante la vista del caso, Concepción Carhuancho impuso 36 meses de prisión preventiva a Keiko Fujimori y a sus asesores Vicente Silva Checa, Pier Figari y Ana Herz, así como al extesorero Luis Mejía Lecca.

Además, dictó 36 meses de prisión preventiva y ordenó la búsqueda y captura del empresario Eugenio Bertini, ordenó 36 meses de arresto domiciliario por el mismo plazo para la tesorera Adriana Tarazona, comparecencia restringida para la secretaria Carmela Paucará y comparecencia con restricciones e impedimento de salida del país durante 36 meses para Jorge Yoshiyama Sasaki.

El fiscal José Domingo Pérez sostiene que todas estas personas integraron una organización criminal enquistada en la cúpula de Fuerza Popular para captar dinero ilícito con el que alcanzar el poder, y desde ahí retribuir los favores con actos de corrupción.

Entre el dinero presuntamente ocultado bajo esta modalidad está el millón de dólares que Odebrecht afirmó haber entregado a la campaña de Keiko, aparentemente desde la cuenta oculta con la que pagó sobornos en al menos doce países de Latinoamérica. EFE