Exministro dimisionario admite que grabó conversación telefónica con Temer

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Sao Paulo, 27 nov (EFE).- El que fuera ministro de Cultura de Brasil hasta el 18 de noviembre, Marcelo Calero, admitió hoy haber grabado una conversación telefónica con el presidente del país, Michel Temer, pero restó importancia al contenido de la misma.


Calero presentó su dimisión por supuestas presiones de otro miembro del gabinete, el titular de la Secretaría de Gobierno Geddel Vieira Lima, quien renunció a su vez el pasado viernes.

Fue un asunto “absolutamente burocrático para tratar sobre mi renuncia”, afirmó Calero en una entrevista concedida al programa ‘Fantástico’ de la red de televisión Globo, aunque dijo que también recibió presiones de Temer durante una audiencia en su despacho.

“A sugerencia de algunos amigos que tengo en la Policía Federal, grabo conversaciones telefónicas para protegerme y dar un mínimo de respaldo probatorio de todo lo que relaté a la Policía”, justificó Calero, quien no divulgó la lista de las demás personas afectadas por las grabaciones.

Este domingo, durante una rueda de prensa, Temer dijo que piensa comenzar a grabar institucionalmente todas sus conversaciones con ministros después del incidente con el extitular de Cultura.

“Creo que grabar de forma clandestina es indigno, pero que un ministro grabe de esa manera una conversación con el presidente de la República es gravísimo”, declaró el jefe de Estado brasileño.

El presidente se refirió así a un asunto que el pasado viernes llevó a dimitir al ahora extitular de la Secretaría de Gobierno Geddel Vieira Lima, acusado de tráfico de influencias por Calero.

Según este último denunció a la Policía Federal, Vieira Lima le presionó para que liberase la construcción de un edificio, en el que había comprado un apartamento sobre plano, que había sido vetada por un instituto que depende del Ministerio de Cultura.

Calero dijo que llevó el asunto al propio Temer, pero que sintió del mandatario las mismas presiones que atribuyó a Vieira Lima y que fue eso lo que le llevó a presentar su renuncia hace nueve días.

La Fiscalía ha abierto una investigación sobre la actuación de Vieira Lima por presunto tráfico de influencias y el asunto llevó a la oposición a analizar la posibilidad de pedir la apertura de un juicio político de destitución contra Temer por los mismos motivos.

El mandatario desdeñó esa posibilidad y dijo que exigirá, si la grabación realmente existe, que su contenido sea difundido para que quede claro que su única intervención en el asunto fue con el objeto de “arbitrar un conflicto” entre ministros.

“Soy siempre cuidadoso con mis palabras” y “siempre estoy arbitrando conflictos”, lo cual es “una tarea indispensable para un presidente”, declaró el jefe de Estado, quien subrayó: “Mi vida política siempre ha sido guiada por el diálogo”.

Este asunto, recalcó Temer, “me lleva a pensar, con franqueza, en pedir al gabinete de seguridad de la Presidencia que comience grabar en forma institucional todas mis audiencias para que todo eso sea público”.

Temer consideró que una medida de esa naturaleza supondría “una depuración” de las normas y al mismo tiempo dotaría de una mayor transparencia a la propia gestión de Gobierno. EFE