Expertos promueven fuentes de energía modernas para desarrollo

energia-renovable

Fotografía: www.infoenergia.org

Mérida, 6 Feb (Notimex).- Los grandes retos que se enfrentan para alcanzar un verdadero desarrollo sustentable se centran en garantizar el acceso a fuentes de energía modernas, sustentables y costeables, pero también a una educación de calidad, afirmó Beth Taylor.

La vicerepresentante de Reino Unido ante la Organización de Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (Unesco) llamó a los países a impulsar iniciativas que permitan garantizar los estudios de millones de niños en el mundo al atardecer.

Durante su participación en la Ceremonia de Clausura del Año Internacional de la Luz, que llegó a su fin en esta capital, recordó que en septiembre de 2015 las Naciones Unidas establecieron las metas para el desarrollo sustentable hacia 2030, entre las que destacan que los menores tengan una educación de calidad.

Empero, señaló que en numerosas partes del mundo esta capacidad de estudio al atardecer se limita por la luz que emiten lámparas de queroseno, que además de afectar la visión también dañan la salud al respirar los gases que emiten, así como la economía familiar pues requieren invertir en el combustible.

La tarea que corresponde ahora es trabajar para romper con este círculo vicioso y cuando se logra se puedes ver que los niños no sólo estudian hasta dos horas más por día, sino que tienen nuevas oportunidades de vida.

Al respecto la especialista Olivia Otieno, representante de la organización Sunny Money, consideró necesario establecer como reto la eliminación del uso de queroseno como fuente de luz para 2020.

Indicó que en la actualidad diversas instancias han logrado desarrollar tecnología móvil solar que permite no sólo fabricar aparatos -como focos personales- que ayuden a los niños en sus estudios nocturnos, sino también pilas que favorezcan cargar aparatos de comunicación como teléfono celular.

Esta tecnología puede ser muy útil para prevenir accidentes, pues en ocasiones las lámparas de queroseno provocan incendios. Un tema muy sensible en diversas regiones de África y que puede no ser percibido en occidente.

Contar con un foco personal que se carga con energía solar puede ayudar a los niños a estudiar hasta dos horas más y con las pilas lograr ahorros enormes, pues mucha gente tiene que caminar a sitios muy lejanos para cargar el teléfono y además debe pagar por ello.

Comentó que en la actualidad han logrado comercializar 1.8 millones de luces en diversas naciones de África; se estima que junto con las baterías solares se ha evitado que 1.7 millones de toneladas de CO2 se emitan a la atmósfera para generar energía eléctrica y luz.

En otro tema el presidente del Año Internacional de la Luz, John Dudley, pidió que al concluir los trabajos de este encuentro las sociedades científicas aprovechen el contacto con las organizaciones civiles para acercarse a las comunidades, conocer sus necesidades y a través de ellas buscar soluciones.

Tras establecerse que muchas veces los planes de apoyo se frustran por leyes, normas o mecanismos, insistió en que “el acercarnos a las comunidades no es fácil sin el contacto local, es por ello que como científicos debemos reconocer que esta tarea es de las organizaciones sociales”.

Apuntó que será en París, durante la próxima reunión de integrantes de la Unesco, donde buscarán presentar los resultados del Año Internacional de la Luz, aunque celebró que muchos países van a seguir dando continuidad y visibilidad, así como prestando atención al campo de la ciencia de la luz.