Expresidente Solís niega que haya ocultado hueco presupuestario en Costa Rica

Aguasdigital

San José, 20 sep (EFE).- El expresidente de Costa Rica Luis Guillermo Solís (2014-2018) negó hoy que su Administración haya ocultado información sobre un “hueco” en el presupuesto de 2018 por unos 1.000 millones de dólares.

“Afirmo categóricamente que nunca hubo acción o solicitud de mi parte para ocultar o evitar el envío de un presupuesto extraordinario por razones político-electorales”, declaró Solís en una comparecencia ante la Comisión de Ingreso y Gasto Público del Congreso.

El exmandatario, que terminó su mandato el pasado 8 de mayo, aseguró que “hasta el último día de mi gestión ningún órgano técnico tuvo una cifra para solicitar un presupuesto extraordinario, la información estuvo disponible hasta julio de 2018”.

El pasado 31 de julio el Gobierno del presidente Carlos Alvarado envió al Congreso un presupuesto extraordinario por 600.000 millones de colones (1.052 millones de dólares) para hacer frente a pagos de deuda interna del segundo semestre del año.

Según el Ministerio de Hacienda, ese presupuesto extraordinario, que ya fue aprobado por el Congreso, obedeció a que los montos incluidos en el presupuesto ordinario de 2018, presentado por el Gobierno de Solís, resultaron “insuficientes”.

El ministerio detalló que hay dos factores que provocaron esta situación: una colocación de deuda con vencimiento en 2018 mayor a la prevista con el fin de cubrir una falta de liquidez en el segundo semestre de 2017; y que el volumen de canjes de deuda realizado en el primer semestre de 2018 estuvo por debajo de lo estimado en el presupuesto.

Sectores políticos de oposición han acusado a Solís y su Gobierno de ocultar el “hueco” presupuestario para no afectar a su Partido Acción Ciudadana durante la campaña rumbo a las elecciones presidenciales de febrero pasado.

“Siempre advertí que el estado de las finanzas púbicas era muy frágil. Siempre actuamos con responsabilidad y diligencia pensando en el interés superior del Estado y de impedir que la población fuera afectada por una eventual crisis económica. A pesar de las dificultades el Estado siempre pagó sus cuentas, la economía creció el doble que el promedio continental y la inflación fue de casi cero”, expresó Solís.

El expresidente dijo que los presupuestos los elaboran equipos técnicos y que durante sus cuatro años de mandato alertó constantemente sobre la urgencia de una reforma tributaria que su Gobierno presentó al Congreso y contra la cual grupos sindicales cumplen hoy once días de huelga.

El creciente déficit fiscal, que en 2017 cerró en el 6,2 por ciento del producto interno bruto (PIB), es el principal problema de la economía de Costa Rica, cuya deuda también ha ido en aumento hasta ubicarse en el 49 por ciento del PIB a finales del año anterior.

El Programa Macroeconómico del Banco Central prevé si el Congreso no aprueba una reforma tributaria, el déficit alcanzará en 2018 el 7,2 por ciento del PIB y la deuda el 53,8 por ciento, mientras para 2019 las cifras serían del 7,5 y el 58,5 por ciento, respectivamente.

La reforma tributaria que pretende paliar el déficit con iniciativas como la renta global, renta de capital, recortes a pluses salariales del sector público y la conversión del impuesto de ventas del 13 por ciento en uno de valor agregado (IVA), de la misma tasa pero que gravará más productos y servicios. EFE