Fabricio Alvarado, el predicador que disputará la presidencia en Costa Rica

Noticieros Televisa

Douglas Marín

San José, 4 feb (EFE).- El periodista y predicador evangélico Fabricio Alvarado se confirmó este domingo como el fenómeno de las elecciones presidenciales de Costa Rica con su defensa de “principios y valores” y la familia tradicional, argumentos con los que consiguió pasar a la segunda y definitiva ronda electoral.

Con un 80,6 % de las mesas escrutadas, Alvarado ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales al lograr un 24,8 % de los votos, y se verá las caras en la segunda el 1 de abril con el también periodista Carlos Alvarado, del oficialista Partido Acción Ciudadana (PAC), quien obtuvo un 21,6 % de los sufragios.

Fabricio Alvarado, de 43 años, ascendió de manera exponencial en las encuestas a partir del 9 de enero pasado, cuando expresó una fuerte oposición a un criterio de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que insta al Estado costarricense a aprobar el matrimonio homosexual y garantizar los derechos familiares a la comunidad sexualmente diversa.

El predicador enarboló la bandera de la religión y la defensa de la familia tradicional, y expuso su oposición a los programas de educación sexual en los centros educativos por considerar que promueven una “ideología de género”.

Antes de enero, Alvarado apenas aparecía en las encuestas, pero las cosas cambiaron radicalmente con la opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, cuando la campaña se centró en ese tema y apenas se discutieron asuntos económicos como el elevado déficit fiscal y la deuda.

Tras el criterio de la Corte, Fabricio Alvarado salió en defensa de “los valores y principios de Costa Rica” y de la familia tradicional, y anunció que en un gobierno suyo desconocería al alto tribunal continental.

Casado y padre de dos niñas, ha reconocido que su fuerte postura contra el matrimonio gay y la institución defensora de los derechos humanos le catapultó hasta los primeros lugares de las encuestas, y puso en lo más alto a un partido que en su historia solo había logrado tres diputados en el Congreso.

“Hay un pueblo que no está contento con la manera en que la Corte Interamericana ha violentado nuestra soberanía y ha pasado por encima de nuestra institucionalidad”, afirmó Alvarado.

La experiencia política del candidato del evangélico partido Restauración Nacional se reduce a los cuatro años como diputado en el actual periodo legislativo 2014-2018.

Antes de ser diputado, Fabricio Alvarado fue periodista de la cadena de televisión Repretel y posteriormente se ha dedicado a su carrera como cantante de música cristiana y predicador, lo que le hace ser un buen orador y generar cercanía con la gente.

Sus adversarios le han criticado su poca experiencia política y que aparentemente no cuenta con un equipo cualificado para gobernar.

Alvarado se ha convertido en un eslabón para la unión de los votantes conservadores evangélicos y católicos que se oponen a la ampliación de derechos para la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI) y que en diciembre pasado protagonizaron una multitudinaria marcha en San José en defensa de la familia tradicional.

Esto no lo lograron los otros diez candidatos que se han mostrado en contra del matrimonio homosexual. Solo dos aspirantes están a favor: el oficialista del Partido Acción Ciudadana (PAC), Carlos Alvarado, su rival en la segunda vuelta, y el izquierdista del Frente Amplio, Edgardo Araya.

En su etapa como cantante, Fabricio Alvarado realizó giras por todo el país llevando su música a templos evangélicos, una religión que profesa alrededor del 20 por ciento de la población costarricense, según algunas encuestas.

El Tribunal Supremo de Elecciones recibió decenas de denuncias, algunas de ellas contra Alvarado, por el uso de motivos religiosos en la campaña, algo prohibido por la Constitución Política y el Código Electoral.

Alvarado ha prometido luchar contra la corrupción, reducir los gastos del Gobierno y promover el desarrollo de infraestructura como carreteras, así como impulsar una “gran reforma educativa” para reforzar la capacitación de los maestros y dar herramientas de emprendimiento a los estudiantes.

Este candidato se ha convertido en la gran sorpresa de esta campaña y ha llenado de preocupación a los sectores más progresistas del país, que temen que se frenen los avances en materia de derechos humanos para la población sexualmente diversa. EFE