miércoles, julio 6, 2022
Inicio > Noticias > Local > Faustino Armendáriz, el X arzobispo de Durango

Faustino Armendáriz, el X arzobispo de Durango

  • Lucharé con todo por los que yerran en la fe
  • Iré a las calles a predicar la Palabra de Dios
  • Acepto y retengo la doctrina y la fe en la Iglesia

El Dr. Faustino Armendáriz Jiménez asumió esta mañana como el décimo arzobispo de Durango durante histórica profesión de fe en la que se comprometió a respetar los designios de la Santa Sede y sobre todo, el código canónico.

Armendáriz Jiménez, de 64 años de edad, nació en Magdalena de Kino, Son., el 23 de julio de 1955. Es hijo del señor Valentín Armendáriz Villalobos y Francisca Jiménez Durón.

Estudió el sacerdocio en los seminarios menor y mayor de Hermosillo, y en el mayor de Guadalajara. El 11 de septiembre de 1982 fue ordenado sacerdote en su tierra Magdalena de Kino, de manos del arzobispo Don Carlos Quintero Arce. También estudió en Roma y en Jerusalén, Israel.

Antes de llegar a Querétaro, donde encabezó a los fieles católicos desde junio de 2011, fue obispo de Matamoros en 2005 de manos del Excmo. Francisco Robles Ortega, arzobispo de Monterrey.

Esta mañana, minutos después de las 10:00 horas, en medio del entusiasmo y júbilo de los católicos duranguenses, monseñor Armendáriz Jiménez hizo su profesión de fe y asumió como el décimo arzobispo de la Arquidiócesis.

Acompañado de miles de duranguenses, niños y jóvenes de diversas escuelas católicas de Durango, que salieron a las calles a recibirlo, encabezó una cabalgata que partió del Hotel Gobernador hacia la Catedral Basílica Menor donde ratificó su decisión de obediencia al Vaticano y, sobre todo, al código canónico en todas sus partes.

Durante el trayecto, que duró unos 30 minutos, el nuevo pastor constató la alegría, el amor y la calidez de los duranguenses que, entre música de banda, porras y gritos, le dieron la bienvenida; bajó, de la carreta que lo transportaba, y se dio el tiempo para saludar, bendecir y abrazar a los feligreses que, durante varios días, estuvieron esperando su llegada.

La histórica fiesta católica fue presidida por el delegado apostólico en México, monseñor Franco Coppola, quien fue acompañado por decenas de obispos de las distintas diócesis del país, así como sacerdotes provenientes del interior del estado y de diferentes partes de la República, entre ellos su predecesor José Antonio Fernández Hurtado, ahora obispo de la diócesis de Tlalnepantla.

Firmaron el acta de profesión de fe el representante del Vaticano en México, el anterior pastor y el nuevo guía espiritual de los católicos en Durango.

El padre Noe Soto, vocero oficial de la Arquidiócesis, señaló que monseñor Armendáriz Jiménez es conocido como un “obispo misionero de corazón, peregrino”, le gusta salir a las calles, estar con la gente y conocer sus necesidades y preocupaciones, para darles esa palabra de esperanza y de paz que las personas necesitan. “Le gusta llevar el Evangelio a todos los puntos que lo necesitan, y eso es porque ya no va a estar en su propio nombre, sino en el nombre de Jesucristo, para que se haga presente en nuestras calles”, señaló.

De esta manera, al llegar a la Catedral, monseñor Faustino Armendáriz Jiménez fue escoltado por el cabildo canónico de la Arquidiócesis de Durango hasta la capilla del Santísimo Sacramento y ahí tomó un tiempo para realizar una oración y obtener la tranquilidad y paz para conversar con Jesucristo y poner en orden cada una de las acciones que llevará a cabo a partir de este día, pero sobre todo pidiéndole que le dé la sabiduría, el entendimiento y la inteligencia necesaria para poder guiar a los feligreses duranguenses, por medio de su palabra.

Luego la profesión de fe del ahora arzobispo sucedió llevando a cuestas una capa pluvial, que se utiliza para las procesiones especiales que no implican la celebración de la eucaristía y caminó hasta el altar donde, arrodillado, tomó virtualmente posesión de la Arquidiócesis.

Así, monseñor Faustino proclamó su fe y profesó públicamente el juramento de fidelidad católica: “Yo, Faustino Armendáriz Jiménez, elegido arzobispo de la Arquidiócesis de Durango, creo con fe firme y profeso todas y cada una de las cosas contenidas en el símbolo de la fe. Creo también con fe firme todo aquello que se contiene en la Palabra de Dios escrita o transmitida por la tradición y que la Iglesia propone para ser creado como divinamente revelado mediante un juicio solemne o mediante el magisterio ordinario y universal, acepto y retengo firmemente así mismo todas y cada una de las cosas, la doctrina y la fe de las costumbres propuestas por la Iglesia de modo definitivo, me adhiero además con religioso obsequio de voluntad y entendimiento a las doctrinas enunciadas por el romano pontífice o por el colegio de los obispos”, dijo.

Puntualizó que será siempre fiel a la Iglesia Católica y al romano pontífice, su pastor supremo, vicario de Jesucristo y sucesor en el primado del bienaventurado apóstol Pedro, asegurando también que acatará la suprema autoridad de la Iglesia en la persona del romano pontífice y defenderá con diligencia su autoridad, reconociendo y acatando las prerrogativas del pontífice, procurando cumplir con las tareas apostólicas encomendadas a los obispos; “estas diligencias son el enseñar al pueblo de Dios, santificarlo y regirlo en comunión con la cabeza del colegio episcopal y con todos sus miembros, velando por la unidad universal y que se conserve íntegra la fe que se ha venido transmitiendo desde los apóstoles”.

Recalcó que se acercará a los que yerran en la fe, para que vuelvan a la plenitud de la verdad católica y fomentará la disciplina común en toda la Iglesia, así como que observará que se cumplan todas las leyes eclesiásticas, marcando en primer lugar a aquellas contenidas en el código de derecho canónico y que no se introduzcan malos usos, especialmente en la predicación de la Palabra y en la celebración de los sacramentos.

Aceptadas las prerrogativas y los mandatos del derecho canónico, monseñor Faustino Armendáriz Jiménez se trasladó a las instalaciones de la Feria donde durante celebración litúrgica tomaría de manera formal el control de la Arquidióceis de Durango.

error: Content is protected !!
A %d blogueros les gusta esto: