Fiscal saliente Guatemala dice alianza con Cicig contribuye a Justicia fuerte

Prensa Libre

Guatemala, 7 may (EFE).- La fiscal general saliente de Guatemala, Thelma Aldana, hizo hoy un balance de sus cuatro años de gestión y destacó que en este tiempo la alianza con la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) ha contribuido a tener una Justicia más fuerte.

“Hemos contribuido a la construcción de una Guatemala distinta, que ha demostrado que podemos confiar en una justicia sólida, fuerte y equitativa. Todos los sectores de poder han tenido que enfrentar las consecuencias de aquellas decisiones constitutivas de la comisión de delitos”, aseguró Aldana.

Durante su intervención en la presentación de los resultados del Ministerio Público con ella al frente, la fiscal general recordó que el 16 de abril de 2015, cuando se destapó el caso La Línea -una red de defraudación aduanera liderada por el expresidente Otto Pérez Molina y su ex vicepresidenta Roxana Baldetti-, marcó un antes y un después.

Ese día, explicó, “nació esa conciencia ciudadana, aquella que invitó a los guatemaltecos a construir el levantamiento cívico de indignación y repudio contra la corrupción y que obligó a los políticos a reconocer que el pueblo ya no sería el mismo”.

Y es a que a partir de ese momento quedó “claro que no había marcha atrás” en esa lucha y se lograron destapar casos que abrieron la puerta a transformar el sistema de una sociedad “que se había acostumbrado a ignorar la pobreza, a ignorar la desigualdad y el abandono de sus ciudadanos” mientras se guardaba “absoluto silencio”.

“Estoy segura que pocos lograron imaginar que la alianza del Ministerio Público y la CICIG podría llegar a sacudir verdaderamente las estructuras del poder, que organizadas como criminales secuestraban la institucionalidad, acaparaban todos los recursos que genera un Estado y se estructuraban para delinquir con absoluta seguridad de ser inalcanzables por el poder de la Justicia”, agregó.

Pero el cambio se produjo y la Fiscalía, continuó, se ha convertido en un “pilar” tanto de “la historia reciente y el presente del país, como en una pieza clave para determinar el futuro de Guatemala”, con el apoyo de la CICIG, por lo que recomendó al presidente, Jimmy Morales, renovar el mandato de este ente auspiciado por la ONU y que vence en septiembre de 2019.

A juicio de Aldana, es imposible calcular todo el dinero robado por estas estructuras corruptas, pero insistió en que la pobreza tiene “nombre y apellidos”, como el de cada uno de los migrantes que abandonan su familia para buscar un mejor futuro en Estados Unidos, el de las mujeres que se conforman con batallar en un mundo de violencia, menosprecio y discriminación o los que no tienen trabajo.

Pero también, prosiguió, es aquella que le pone “belleza folclórica a los pueblos indígenas pero que es incapaz de reconocer que es el racismo y la inequidad” algunas de las losas que “históricamente” han cargado sobre su espalda.

“Esa pobreza está íntimamente vinculada con la corrupción”, clamó y apeló a la necesidad de luchar por un desarrollo sostenible que permita a los guatemaltecos gozar de una vida digna, un cambio necesario como el que se produjo en el ámbito de la Justicia, por lo que entregará su cargo con la satisfacción de haber sido una fiscal “independiente, determinada y comprometida” con cada uno de los guatemaltecos, pero especialmente de los más vulnerables.

En sus palabras no faltaron agradecimientos a su equipo de trabajo, a todos los sectores de la sociedad, a la comunidad internacional y al titular de la CICIG, el colombiano Iván Velásquez, de quien destacó su “responsabilidad en buscar que la justicia se afiance y se debilite la corrupción”.

“El trabajo que hemos hecho con usted nos ha traído los ataques, las amenazas de muerte, campañas de desprestigio e intentos por quitarnos de nuestros puestos”, recordó Aldana, quien reconoció y agradeció “lo que (Velásquez) ha hecho por Guatemala”.

La abogada y notaria, exmagistrada de la Corte Suprema de Justicia, invitó a la gente a no quedarse callada y buscar, de una vez por todas, un camino en el que se demuestre que “ya no queremos, ya no toleramos, las prácticas del pasado”, unas palabras que desataron el aplauso de los asistentes, que se pusieron en pie.

El presidente guatemalteco fue este lunes uno de los grandes ausentes en la presentación de resultados de la fiscal general. Su silla y la del vicepresidente, Jafeth Cabrera, estuvieron vacías, igual que la del presidente del Congreso, Álvaro Arzú.

Aldana entregará el cargo el próximo 17 de mayo después de cuatro años en los que, según se destacó este lunes, se desarticularon 48 redes de corrupción -con casi 800 personas involucradas-, se decomisaron 40 toneladas de cocaína, se implementó la política criminal democrática del estado y se desmantelaron 178 estructuras de sicariato, extorsión y secuestro.

También se salvó la vida a más de 2.000 personas que iban a ser asesinadas, se crearon 10 agencias fiscales en los hospitales públicos, se redujo en un 57 por ciento la mora en los expedientes -había más de 1.200.000 expedientes atrasados en 2014-, se creó la fiscalía contra la extorsión, 8 de sección y la de la mujer, además de recuperar más de 28,5 millones de dólares a los grupos criminales.

En opinión de Aldana, el reto de su sucesora, María Consuelo Porras Argueta, estará en mantener la “autonomía y fortalecer la gestión” con una actuación “independiente”. EFE