Fitch mantiene la baja nota de Brasil por incertidumbre electoral y deuda

Contacto Hoy

Río de Janeiro, 1 ago (EFE).- La agencia de calificación de riesgo Fitch mantuvo hoy su baja nota para la deuda pública de Brasil, BB-, tres niveles por debajo del grado de inversión (la garantía de buen pagador), ante la incertidumbre electoral, el alto déficit fiscal del país y el poco avance de las reformas fiscales.

La agencia, que en febrero pasado había rebajado su calificación para Brasil desde BB hasta BB-, igualmente mantuvo la perspectiva estable de su nota, lo que indica que, sin expectativas de mejoría, la calificación no será alterada por lo menos en los seis próximos meses.

Fitch, en el comunicado que divulgó para explicar su decisión, alegó que Brasil tiene problemas en la estructura de los gastos públicos e incertidumbres políticas que pueden comprometer el crecimiento a mediano plazo.

“Las calificaciones de Brasil son limitadas por las debilidades estructurales en las finanzas públicas y por el alto endeudamiento del Gobierno, por las débiles perspectivas de crecimiento, por un ambiente político desafiante y por problemas vinculados a la corrupción que pesan en la efectiva formulación de políticas económicas y perjudican el progreso de las reformas”, explicó.

“El ambiente político continúa desafiante en medio de una disputa electoral fragmentada e imprevisible. La disputa sigue abierta para numerosos candidatos y es difícil saber cuáles dos avanzarán a la segunda vuelta”, agregó.

Brasil tendrá en octubre próximo las elecciones presidenciales más imprevisibles desde que el país recuperó la democracia en 1995.

Los sondeos electorales son liderados por Luiz Inácio Lula da Silva, con el 33 % del favoritismo, pero el expresidente está virtualmente inhabilitado debido a que la legislación veta las candidaturas de condenados en segunda instancia, como es su caso.

Pese a que Lula está encarcelado desde el 7 de abril pasado para purgar una condena de 12 años de prisión por corrupción, además de enfrentar otros cinco procesos judiciales, el Partido de los Trabajadores (PT) pretende formalizar su candidatura presidencial el próximo sábado.

Sin Lula en la disputa, el líder de los sondeos es el diputado ultraderechista Jair Bolsonaro, un polémico defensor de la última dictadura militar (1964-1985) y quien admite no saber nada de economía.

Para Fitch, la incertidumbre electoral paralizó las votaciones en el Congreso de las reformas económicas impulsadas por el actual presidente, Michel Temer, entre las cuales estaba la polémica reforma al régimen de jubilaciones, que el mercado considera vital para la recuperación de la economía del país tras la profunda recesión que Brasil sufrió en 2015 y 2016.

Según Fitch, la posible disolución de las incertidumbres políticas tras las elecciones y la coyuntura favorable en la economía mundial que ha elevado la demanda por exportaciones brasileñas pueden permitirle a Brasil alcanzar una recuperación sustentable de su economía en 2019 o 2020.

La calificación de Fitch para Brasil es equivalente a la de Standad & Poor’s, que en enero pasado redujo su nota a BB-, tres escaños por debajo del grado de inversión.

Moody’s, por su parte, anunció en abril su decisión de mantener la calificación de Brasil en Ba2, un nivel un poco mejor por estar sólo dos escaños por debajo del grado de inversión. EFE