Folclor y danzas urbanas marcan cambio de posta de Lima 2019 a Santiago 2023

Fernando Gimeno

Lima, 11 ago (EFE).- Los Juegos Panamericanos de Lima 2019, los que contaron con la mayor participación de deportistas de la historia, culminaron este domingo y entregaron la posta a Santiago 2023 en una multitudinaria ceremonia donde Perú se despidió con mucho folclor y los chilenos dijeron hola con pop y baile urbano.

El traspaso fue escenificado por el alcalde de la capital peruana, Jorge Muñoz, quien entregó la bandera del movimiento olímpico de las Américas al presidente de Chile, Sebastián Piñera, llegado a Lima días antes para presenciar las últimas jornadas de los Juegos.

Chile ofreció en el Estadio Nacional de Lima un avance musical de los Juegos que acogerá por primera vez, con la diversidad y multiculturalidad como bandera.

“Danza de la diversidad” fue precisamente el título del acto de clausura de Lima 2019, un costumbrista epílogo a la emotiva ceremonia de inauguración que se realizó hace diecisiete días en el mismo recinto con un homenaje al pasado milenario de Perú y a su riqueza cultural y natural.

Tras desfilar parte de los casi 7.000 deportistas de 41 países que tomaron parte en Lima 2019 al ritmo de la cumbia electrónica de la pinchadiscos peruana Shushupe, la cancha fue tomada por un millar de artistas que dieron una cálida despedida a unos Juegos para los que Perú se preparó a contrarreloj durante los últimos dos años.

Esta vez la enorme variedad de danzas tradicionales que se bailan a lo largo, ancho y alto de la geografía peruana fueron los grandes protagonistas, con exhibiciones de bailes afroperuanos, así como diablada, tulumayos, huaylarsh, huaino y, la más espectacular, la danza de las tijeras.

Antes, al igual que en la apertura, las civilizaciones del Antiguo Perú aparecieron, pero esta vez en forma de una procesión de gigantescos artefactos prehispánicos, no solo incas, sino también de pueblos anteriores como mochicas, chimú, chachapoyas, huari y chancay, cuyos personajes mitológicos cobraron vida.

Luego fue el momento de los discursos y las felicitaciones para Perú, en especial del presidente de Panam Sports, el chileno Neven Ilic, quien valoró el éxito de los Juegos con el poco tiempo que Lima tuvo para prepararlos.

“No fue una tarea fácil, pero cumplieron un trabajo increíble. Supieron sacar adelante una tarea que no era fácil, y la mejor hinchada del mundo también cumplió”, dijo Ilic en referencia a la buena respuesta del público peruano para asistir a las competencias.

Escenificado el traspaso de Lima a Santiago, llegó el turno de la presentación chilena, primero con el himno nacional interpretado por la cantante Alejandra Ramírez en una lírica versión creada por el productor Carlos Figueroa mientras en el escenario se proyectaban paisajes de Chile y rostros de la diversidad cultural del país.

Le siguió las danzas urbanas de los Power Peralta, dos hermanos mellizos y bailarines que dejaron su huella con una coreografía denominada “Fuego de campeones”, basada en los deportes de los Juegos, para después dar paso a la actuación de la cantante pop Francisca Valenzuela.

El concierto concluyó con el plato fuerte de la noche, el cantante peruano Gian Marco, cuya actuación culminó al cantar al unísono con el público el tema “Contigo Perú”, de Eduardo ‘Zambo’ Cavero, que tan famoso se hizo al ser cantado por los peruanos en los estadios del Mundial de fútbol de Rusia 2018.

Con ello la fiesta se reanudará en cuatro años y a 3.000 kilómetros más al sur, en Santiago 2023, que intentará superar el listón de Lima 2019 como los Juegos Panamericanos más grandes de la historia. EFE