Fraudes con tarjetas aún afectan a usuarios

  • Recibe Condusef mínimo 2 casos a la semana

Por: Denice Ramírez

Por semana la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) en Durango recibe mínimo 2 casos por compras no reconocidas, luego de que las personas fueron víctimas de los llamados “talladores” de tarjetas, informó el subdelegado de la dependencia Mario Alvídrez.

El modo de operar de los “talladores” es en los cajeros automáticos, donde bajo cualquier pretexto le dicen a la víctima que van a limpiar la cinta magnética de su tarjeta y es cuando aprovechan la situación para hacerle el cambio o robo de la misma, cuestión que está afectando a nivel nacional.

Explicó el subdelegado que son bandas organizadas que esperan a las personas que consideran vulnerables para hacer el atraco, además algunas pueden estar observando y hasta sacar el nip o número de seguridad personal.

Adultos mayores son quienes principalmente sufren de este tipo de delito, al acudir al cajero les quitan su tarjeta y se las cambian por otra. Al ser varias personas las que actúan, unas le cambian el plástico, mientras otras sacan la clave, para luego hacer disposición de efectivo o compras.

Advirtió que nadie debe prestar su plástico ni proporcionar la clave de su tarjeta, pues el uso debe ser absolutamente por el titular. Además de los “talladores”, indicó que algunos usuarios se ven afectados por conocidos o familiares, quienes en algún momento tuvieron acceso al plástico y defraudan a su titular.

Es recurrente este tipo de asuntos, pues cuando las instituciones financieras muestran los videos de las personas que están haciendo uso de la tarjeta, se muestra que es una persona conocida o familiar del cuentahabiente.

Las compras las hacen en establecimientos cercanos al domicilio, o retiros de tarjetas en cajeros también cerca del hogar. Expresó que en promedio de cada 5 casos en 2 se trata de un familiar que hace el mal uso del plástico.

Con el pago de nóminas a través de una cuenta bancaria, o de pensión sobre todo para personas mayores se les dificulta hacer el retiro y les parece más práctico dársela a un vecino o familiar para que les hagan el retiro de efectivo, momento cuando se abusa de esa confianza y pueden hacer un mal uso del plástico.