Futura comisaria lusa vende acciones para evitar posible conflicto de interés

Lisboa, 19 sep (EFE).- La portuguesa Elisa Ferreira, designada como próxima comisaria europea de Cohesión y Reformas, venderá sus acciones en el grupo luso Sonae para evitar un posible conflicto de interés con su futuro cargo en la Comisión Europea.

Ferreira envió hoy un comunicado a medios portugueses en el que informó de que dio la orden de venta de las acciones que tiene en Sonae, con un valor estimado de 13.800 euros.

Esta venta se produce después de que la situación levantase dudas dentro del Parlamento Europeo, que está analizando las declaraciones de intereses entregadas por los 26 comisarios nominados y ha pedido información adicional a varios de ellos.

En el caso de la portuguesa, su relación con Sonae fue cuestionada por eurodiputados de Los Verdes, ya que la empresa recibió fondos comunitarios en el pasado, según el semanario luso “Expresso”.

Aunque los eurodiputados no avanzaron con una solicitud de venta de las acciones y sólo pidieron información adicional, la comisaria nominada decidió anticiparse a cualquier duda para conseguir luz verde para asumir el cargo, lo que se decidirá el 2 de octubre.

Además, los eurodiputados no encontraron ningún conflicto de intereses entre la cartera que llevará Ferreira, Cohesión y Reformas, y el cargo que ocupa su marido, que preside la Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional del Norte, una entidad responsable de aplicar fondos comunitarios.

Ferreira, de 63 años, fue vicegobernadora del Banco de Portugal y ministra de Planificación y Medio Ambiente en los Gobiernos socialistas de António Guterres.

Los cargos de los comisarios europeos deberán ser confirmados por el Parlamento Europeo a finales de octubre, tras lo cual la nueva Comisión echará a andar el próximo 1 de noviembre por un plazo de cinco años. EFE