Gigante cárnico brasileño JBS acuerda normalización de su deuda

Agencia EFE

Río de Janeiro, 15 may (EFE).- El gigante cárnico brasileño JBS informó hoy que cerró un acuerdo de normalización de su deuda con diferentes bancos de Brasil y del exterior por cerca de 12.200 millones de reales (unos 3.388,8 millones de dólares).

Según un comunicado de “hecho relevante” publicado hoy por la compañía, el acuerdo involucra a acreedores que tienen el 78 % de las deudas actuales del gigante cárnico.

El acuerdo prevé que los bancos mantendrán líneas de crédito de unos 3.388,8 millones de dólares por un período de 36 meses a partir de julio próximo.

De acuerdo con la comunicación, en enero de 2019 la compañía cárnica tendrá que comenzar a amortizar cerca del 25 % de la parte principal de la deuda hasta el final de período que se cumplirá en 2021.

“La celebración de este Acuerdo de Normalización demuestra la confianza de las instituciones financieras en la gestión de la Compañía y contribuye a una significativa extensión del plazo medio de vencimiento de nuestras deudas, asegurando la liquidez financiera y la continuidad del buen desempeño ‘operativo'”, dijo José Batista Sobrinho, director ejecutivo a nivel mundial (CEO) de JBS, en declaraciones publicadas en el comunicado.

A pesar de la crisis en que se vio envuelta desde marzo de 2017 con las revelaciones de corrupción que mancharon la imagen de la empresa, la JBS logró doblar el beneficio y reducir su endeudamiento en el año.

La empresa cerró 2017 con un beneficio neto de 534,2 millones de reales (unos 148,3 millones de dólares), un valor casi un 130 % superior al registrado en igual período del año anterior.

La gigante cárnica fue involucrada el año pasado, a través de la operación “Carne fraca” (carne débil), con una mafia integrada por fiscales del propio ministerio de Agricultura que adulteraba resultados de inspecciones de alimentos.

Según la Policía Federal, algunas procesadoras, entre ellas, plantas vinculadas a las gigantescas exportadoras JBS y BRF, contaban con la complicidad de fiscales sanitarios corruptos para “maquillar” con productos químicos carnes que estaban en mal estado y no cumplían con los requisitos para el consumo.

El escándalo de entonces llevó a países como China, Corea del Sur, Chile, Hong Kong, Japón, Suiza, México, Sudáfrica y la Unión Europea (UE) a anunciar restricciones temporales a las importaciones de carnes brasileñas, que en su mayoría ya fueron levantadas, y provocó millonarias pérdidas a importantes exportadoras brasileñas de alimentos. EFE