Gobierno afirma huelga se concentra en sector de Educación en Costa Rica

Agencia EFE

San José, 12 oct (EFE).- El Gobierno de Costa Rica informó hoy que los educadores son los que están manteniendo la huelga sindical que comenzó el pasado 10 de septiembre en rechazo a una reforma tributaria.

“La huelga de los sindicatos contra la reforma fiscal se diluyó en la mayoría de las instituciones públicas que se unieron al movimiento en su inicio, y en la actualidad la protesta se limita a funcionarios del Ministerio de Educación”, indicó el Gobierno en un comunicado.

Según los datos oficiales, el 98,5 % de los funcionarios que siguen en huelga son del sector educación, mientras el resto corresponde a 389 personas del Instituto Costarricense de Electricidad, 300 personas del sector salud y 35 del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados.

El Gobierno indicó que de 46 instituciones públicas, 45 trabajan normalmente y solo el Ministerio de Educación es el que presenta problemas por el apoyo de alrededor del 70 % de los educadores a la huelga.

La mayoría de sindicatos alcanzaron acuerdos con las instituciones para deponer la huelga en los últimos días, especialmente tras la aprobación de la reforma fiscal en primer debate en el Congreso el pasado 5 de octubre, y porque la huelga ha sido declarada, en primera instancia, ilegal en 17 entidades públicas.

La huelga comenzó el pasado 10 de septiembre con la exigencia de que se retirara del Congreso el proyecto de reforma tributaria y el Gobierno estableciera una mesa de diálogo multisectorial para redactar un nuevo texto basado en propuestas sindicales.

Sin embargo, el Gobierno del presidente costarricenses, Carlos Alvarado, no accedió y el Congreso continuó el trámite hasta que el pasado viernes aprobó la reforma fiscal en la primera de dos votaciones necesarias.

Los sindicatos en huelga ahora exigirán a la Sala Constitucional que declare inconstitucional la reforma tanto por el fondo como por la forma en que fue tramitada e el Congreso.

Las organizaciones sindicales creen que la reforma fiscal es regresiva y golpea a las clases medias y bajas, pero el Gobierno asegura que es progresiva y que la mayor recaudación provendrá de los sectores de mayores ingresos.

Según el Gobierno, el plan tributario busca recaudar recursos frescos equivalente a cerca del 1,2 % del producto interno bruto (PIB) para estabilizar las finanzas, paliar el déficit proyectado al 7,1 % del PIB para 2018, y generar confianza en los mercados internacionales.

La reforma convierte el impuesto de ventas del 13 % en uno de valor agregado (IVA) de la misma tasa pero gravará los servicios.

También incluye cambios en el impuesto sobre la renta, en la renta de capital, la renta global y medidas para reducir el gasto público, como por ejemplo la disminución de pluses salariales.

La reforma se encuentra en estudio de diversas instituciones, incluido el Poder Judicial, de cuyos pronunciamientos dependerán si los diputados pueden efectuar la segunda y definitiva votación. EFE