Gracias al movimiento de 1810, contamos con una constitución: SEED.

  • En el Asta Monumental Rubalcava Álvarez invitó a los jóvenes a defender el legado de nuestros héroes.

Gracias al movimiento armado de 1810, a los ideales puestos en práctica y a las subsecuentes etapas históricas de nuestro país, actualmente contamos con una constitución donde se delinean nuestros derechos y obligaciones, expresó Miguel Gerardo Rubalcava Álvarez, Subsecretario de Servicios Educativos de la SEED.

En la ceremonia de Izamiento de Bandera, que con motivo del Mes Patrio se realizó en el Asta Monumental, con la representación de Rubén Calderón Luján titular de la Secretaría y ante la presencia de autoridades civiles, militares y contingentes de alumnos de escuelas secundarias, Rubalcava Álvarez invitó a los presentes a defender el legado de nuestros héroes.

Dijo que con el acto de Izamiento de Bandera, se conmemora la gesta que diera lugar a la independización de lo que fuera la nueva España del imperio español, para dar lugar a la conformación de nuestro país.

No podemos comprender el inicio de la independencia mexicana, sin contextualizada en los sucesos del siglo XVIIl: La ilustración, La Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica y la Revolución Francesa.

Las ideas de ilustración, introducidas principalmente por los Jesuita y por pensadores como Fray Melchor de Talamantes, poco a poco se fueron difundiendo las ideas de libertad e igualdad y liberales, lo que combinado con la situación de privilegio de los españoles peninsulares y la marginación de los criollos; los indígenas y las castas y la invasión de España realizada por Napoleón Bonaparte, nos ayudan a comprender el inicio del movimiento.

La etapa iniciada por Hidalgo, concluye con su aprensión en Coahuila y su posterior fusilamiento en la ciudad de Chihuahua el 30 de julio de 1811, a Hidalgo le sucede José María Morelos y Pavón, quien fuera su discípulo y fue quien le dio forma a la guerra de independencia, con una mayor organización y a través de su convocatoria al Congreso de Chilpancingo, de donde surge la Constitución de Apatzingán, que reconoce la igualdad entre los hombres, concede el voto a los varones, limita en extensión la propiedad de la tierra, establece la división de los poderes: ejecutivo, legislativo y judicial y la educación gratuita y obligatoria, agregó.