Grupo Carso y IEnova rechazan acusaciones del Gobierno mexicano por subsidios

México, 11 feb (EFE).- Las empresas Carso, del multimillonario Carlos Slim, e Infraestructura Energética Nova (IEnova), rechazaron este lunes el señalamiento del gobierno de México de que no obstante tener sus gasoductos detenidos reciben subsidios millonarios.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) dijo que Carso, IEnova y la empresa TransCanada son propietarias de siete gasoductos que están detenidos pero aún así reciben subsidios que le cuestan 21.000 millones de dólares a esta empresa estatal.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que su Gobierno hará un llamado a las empresas que tienen acuerdos con la CFE para que de manera conjunta se celebre un convenio, se revisen los contratos y, principalmente, que no se aumente el precio de la energía eléctrica.

Carso explicó en un comunicado que el gasoducto de 620 kilómetros que construye en el norte de México “se ha visto interrumpida significativamente en 16 tramos que suman 86 kilómetros”.

Esto ha retrasado en más de un año la conclusión del proyecto, “encareciendo la obra y los gastos financieros”, indicó.

Carso explicó que debido a las obstrucciones que frenan la terminación y la puesta en marcha del gasoducto “procedió la aplicación” de las cláusulas del contrato con la CFE que formó parte de las condiciones de la licitación.

“La obstrucción a la construcción del gasoducto representa un elevado costo para la construcción y terminación del gasoducto y en especial, como señalamos antes, a la CFE al impedirse el acceso a gas natural de muy bajo costo para la eficiencia y competitividad de sus operaciones”, explicó.

IEnova destacó en un comunicado que todos los contratos de gasoductos que tiene con la CFE, “fueron adjudicados bajo procesos de licitación pública internacionales abiertos y transparentes bajo estándares internacionales de la industria”.

Argumentó además que tiene un ducto que comenzó a operar en mayo de 2017, pero el servicio a la CFE “fue interrumpido por actos de sabotaje sufridos” en agosto de 2017 que fueron denunciados ante las autoridades federales y locales.

El presidente López Obrador fue un duro crítico de la reforma energética emprendida por su antecesor en el cargo, Enrique Peña Nieto, tanto en el aspecto de la energía eléctrica como en la exploración y explotación del petróleo.

En su habitual conferencia de prensa López Obrador acusó este lunes a exfuncionarios de alto rango de trabajar en empresas privadas de energía, muchas de ellas extranjeras, y participar en un “plan perverso” para debilitar a la CFE.

López Obrador aseguró que la firma estatal, antaño “exitosa”, se ha debilitado por una “política privatizadora”.

Explicó que la CFE ahora solo produce 50 % del total de energía eléctrica, y señaló a las firmas privadas por establecer “costos muy elevados”, que catapultan los precios por arriba de Estados Unidos. EFE.