Grupos civiles reclaman en Roma más instrumentos para parar la deforestación

Roma, 21 feb (EFE).- Las comunidades rurales necesitan más instrumentos para combatir la deforestación en colaboración con las autoridades y los demás actores productivos, señalaron hoy en Roma varios grupos civiles.

La presidenta de la Red de mujeres africanas para el manejo comunitario de bosques, Cécile Ndjebet, señaló en una conferencia que solo se podrá luchar contra el cambio climático y la deforestación cuando se aborden los problemas de los pequeños productores y se tomen medidas a gran escala.

“Hay que ayudarles a capacitarse, liderar los procesos, construir sus redes y participar en los servicios” que proporcionan los bosques, afirmó la activista camerunesa, que recalcó la importancia de involucrar a las mujeres.

Ndjebet insistió en entender el papel que desempeñan los distintos actores en las complejas y largas cadenas de producción que toman las materias primas de los bosques, con el fin de unir los esfuerzos de cada parte en alianzas “estratégicas” y en asociación con las autoridades locales.

Salina Abraham, presidenta de la Asociación Internacional de Estudiantes Forestales, aseguró que necesitan recibir más capacitación en forma de “conocimiento y soluciones en tiempo real para ser más útiles”.

Pidió que se consulte y se involucre más a los jóvenes en los distintos programas contra la deforestación, ya que normalmente no se utiliza su potencial.

Durante la conferencia técnica forestal que se celebra esta semana en la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) también participó el ministro de Medioambiente de Gambia, Lamin Dibba, que expuso la experiencia de las comunidades de su país en la gestión de los bosques.

Desde finales de la década de 1990 y al igual que en otros países de África, grupos locales gambianos se han encargado de manejar esos recursos, una forma “efectiva de aumentar la cubierta forestal en zonas designadas” y de repartir los ingresos entre los propios habitantes y el mantenimiento de los parques, según el ministro.

El científico del Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR) Pablo Pacheco destacó que se deben dar alternativas a los pequeños agricultores que siguen destruyendo los bosques para cultivar en países como Indonesia.

En otros casos, como los de los indígenas de la Amazonía, resultaría práctico que se les otorgasen títulos de tierras para que puedan acceder a los mecanismos de financiación de actividades ecológicas, apuntó.

El antiguo ministro costarricense y actualmente responsable de la ONG Conservación Internacional, Carlos Manuel Rodríguez, recalcó el programa de pago por servicios ambientales con el que se ofrecen incentivos a los agricultores que planten árboles y ayuden a conservar los bosques.

Esta y otras medidas permitieron reducir la deforestación en Costa Rica, que alcanzó su nivel máximo en la década de 1980 y dejó paso a un aumento de la superficie forestal, que en 2015 llegaba al 54 % de toda la extensión del país.

La tasa global de deforestación ha ido disminuyendo a nivel global, desde la pérdida de 7,3 millones de hectáreas de bosque en 2000 a los 3,3 millones de hectáreas de 2015, aunque sigue siendo especialmente alta en ciertas partes de África y Latinoamérica, según datos de la ONU.

El rápido crecimiento demográfico está acelerando la demanda mundial de productos y servicios forestales, incluyendo madera, combustible, alimentos y forraje, lo que motiva la conversión de bosques en tierras cultivables, uno de los principales motivos de deforestación. EFE