Guatemala busca solución pacífica a 1.448 conflictos agrarios desde la guerra

Guatemala, 13 oct (EFE).- El Gobierno de Guatemala anunció hoy que continúa trabajando para buscar una solución “pacífica y negociada” a los 1.448 conflictos agrarios derivados de ocupaciones o disputas territoriales tras el fin de la guerra civil, en 1996.


Según un informe de la Secretaría de Asuntos Agrarios de la Presidencia sobre temas relacionados a la política agraria y la resolución de conflictos hecho público hoy, actualmente se están implementado varias mesas de diálogo y “acciones estratégicas” para dar solución a estas disputas.

Estas están distribuidas en los diferentes departamentos aunque las provincias con mayor incidencia de conflictos agrarios son Huehuetenango, Petén, Alta Verapaz, Quiché, Izabal y Quetzaltenango.

La tipología de los casos corresponde en un 66,9 % a disputa de derechos, un 3,8 % a límites territoriales, un 16,3 % a ocupación y un 13,1 % a regularización.

Desde 1997, cuando se comienza a llevar un registro de los casos de conflictos agrarios atendidos, a la fecha “se logra identificar un incremento gradual de los casos”, pero esta tendencia, arguye el informe, “puede atribuirse a que muchos de los casos aún no estaban identificados por la institución”.

Otro de los motivos es que las condiciones sociales y económicas que se han ido agravando año a año repercuten en la aparición de nuevos conflictos.

La entidad también identifica al menos 35 conflictos considerados de “alto impacto”, como el caso Santa María Xalapan, en Jalapa; Naturaceites, en Izabal; Tzalbal, en Nebaj, Quiché, y una serie de casos en el Polochic, que requieren “una atención permanente” por “lo complejo” del proceso.

En las áreas protegidas de Guatemala, uno de los países megadiversos del mundo, hay 180 conflictos, concentrados en la zona de Amortiguamiento, Reserva de Biosfera Maya, donde hay 25; otros 14 en la zona de Uso Múltiple y más de una decena en varias minas del país.

“Lo complejo en la atención de muchos de los conflictos agrarios radica en que existen factores estructurales que no pueden cambiarse de manera inmediata” y en que se requieren instrumentos legales que faciliten los procesos, como la necesidad de facilitar el acceso a la tierra, la ley de regularización y el acceso a activos productivos, entre otros.

La entidad, que agradeció la cooperación de diversas organizaciones internacionales en esta labor, señaló que los diferentes conflictos tiene un comportamiento considerado “estable” y pidió fortalecer el ente para continuar en esa línea y socializar lo aprendido.

La secretaría comenzó a documentar los conflictos agrarios en 1997, un año después de que finalizara la guerra civil, que duró 36 años (1960-1996) y dejó más de 200.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos. EFE