Guatemala recuerda y rinde homenaje a un Fidel Castro siempre vivo

Guatemala, 26 nov (EFE).- Con el pesar habitual que conlleva decir adiós a un amigo y la alegría de recordar las hazañas y el liderazgo de un líder de la revolución, decenas de guatemaltecos se conglomeraron hoy en la capital para llorar la partida de Fidel Castro y gritar a los cuatro vientos que siempre estará vivo.


El mensaje de “Fidel Vive”, dibujado con decenas de claveles rojos encima de la acera, adorna desde este sábado la embajada de Cuba en Guatemala, donde este mediodía decenas de “hermanos” han querido rendir homenaje al ex jefe de Estado cubano, fallecido anoche a los 90 años después de una larga enfermedad.

La organización H.I.J.O.S. (Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia, contra el Olvido y el Silencio) de Guatemala convocó un “espontáneo” acto para responder a la “solidaridad incondicional” que tanto Fidel como el pueblo cubano tuvieron siempre con el país centroamericano y con todo el mundo.

“Nos golpeó muy duro la noticia”, cuenta a Efe Francisco Sánchez, miembro de la entidad, que no duda en alabar una y otra vez la figura del líder de la Revolución, una “gran pérdida para la humanidad”.

Pero su ejemplo y su lucha contra el imperialismo, explica este hombre ataviado con una camiseta del expresidente cubano, debe dejar el legado de que “otro mundo es posible”: “Por ello la frase que pusimos. Esta humanidad tiene ansias de Justicia. Es en honor al comandante”.

Después de colocar un ramo de flores al lado de un centro floral en forma de corazón y mientras suena de fondo un tema icónico de Silvio Rodríguez, “El Necio”, Carlos Morales se acerca ayudado por un bastón y se limita a decir: “Es el primer hijo revolucionario de mi vida”.

Este hombre, un chileno de 82 años que lleva más de 40 viviendo y trabajando en Guatemala, relata que Fidel representaba los anhelos de “independencia y lucha” de toda la juventud latinoamericana, motivo por el que él y su mujer, hoy vestida de un riguroso negro, pusieron a su último hijo, el quinto, Fidel Ernesto.

“Todo un homenaje”, resume antes de sentarse en una pequeña silla de plástico. De fondo empiezan a sonar los acordes del Che Guevara y las lágrimas de los asistentes empiezan a brotar.

Para calmar los ánimos y agradecer el apoyo, el embajador cubano, Carlos de Céspedes, sale a la calle. Visiblemente emocionado y con los ojos rojizos empieza un pequeño mensaje improvisado: “Hay que tener mucha fuerza y coraje. El dolor es fuerte. Es imposible hablar sin que se nos haga un nudo en la garganta o salga una lágrima”.

“Pero no son lágrimas de tristeza. Fidel no se ha ido. No está físicamente pero sí quedan su ejemplo y su enseñanza. El comandante en jefe está mucho más presente”, proclama eufórico, y recuerda la herencia que, a su juicio, dejó el líder cubano: “confianza, serenidad, patriotismo y unidad”.

Agradecido por las muestras de cariño, solidaridad y afecto, el diplomático asevera que en Guatemala sí se quiere a Cuba y a Fidel, motivo por el que a partir del próximo lunes se abrirá un libro de condolencias.

Desde hace más de 18 años, relata a Efe De Céspedes, Cuba colabora médicamente con Guatemala: Más de 400 profesionales cubanos cubren el 72,3 % del territorio brindando asistencia en los rincones más recónditos del país y más de 1.000 guatemaltecos se han graduado en su nación. Y esta ayuda, avanza, continuará.

Vanessa, otra de las ciudadanas anónimas que reconoce la labor de Castro, relata que a pesar del dolor de perder a un “referente” está feliz por comprobar que una persona así “sí existió”: “Es un ejemplo de vida. Demuestra que luchando es posible”.

“Viva Fidel, que viva el pueblo cubano y que viva la revolución cubana”, gritan todos al unísono antes de fundirse en un minuto de aplausos.

A lo largo de toda la tarde decenas de personas se acercaron a este santuario improvisado a dejar sus mensajes: “Estos 90 años solo fueron el inicio Fidel. De ahora en adelante vivirás por siglos porque las ideas y tu ejemplo no morirán y viven en quienes aprendimos de tu humanidad. Sembrarás y cosecharás por siempre” o “Hasta la victoria siempre”.

También miembros de la comunidad venezolana se acercaron al lugar. Un hombre cogió el micrófono y proclamó: “(Hugo) Chávez y Fidel van a seguir juntos luchando contra la amenaza de regresión de la derecha (…). Chávez y Fidel encarnan lo mejor de nuestros pueblos. Seguimos con la lucha”.

El embajador cubano en Guatemala, que siguió todo el homenaje desde la mañana, dijo a los asistentes, con lágrimas en los ojos, que no podía fallarle a Fidel ni a la revolución.

“Los principios no son negociables, decía Fidel”, recordó el diplomático, quien como símbolo animó a los presentes a formar una cadena humana y cantar a capela el himno nacional cubano. EFE