Guatemala sienta precedente con fallo por esclavitud sexual durante conflicto

Guatemala, 28 nov (EFE).- La Justicia de Guatemala sentó un precedente mundial tras dejar en firme una condena contra dos exmilitares por esclavitud sexual durante el conflicto armado (1960-1996), afirmaron hoy dirigentes de organizaciones que acompañaron el caso conocido como “Sepur Zarco”.

Paula Barrios, dirigente de Mujeres Transformando el Mundo (MTM), explicó a Efe que el martes fueron notificados por el Tribunal de Sentencia de Mayor Riesgo A de la decisión de dejar en firme la condena emitida el 26 de febrero de 2016.

Los sentenciados son Esteelmer Reyes Girón, condenado a 120 años de prisión, y Heriberto Valdez, a 240 años.

Reyes Girón es el excomandante de la Base Militar Sepur Zarco, situada en el municipio de El Estor, en el departamento caribeño de Izabal.

“Es un momento histórico, trascendental para la justicia del país”, aseguró Barrios.

En un pronunciamiento divulgado en rueda de prensa, MTM, Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial (Ecap) y la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas (Unamg) expresaron su satisfacción por el fallo judicial.

“Aplaudimos el coraje de las abuelas de Sepur Zarco que dejaron a un lado el miedo y decidieron romper el silencio y denunciar la esclavitud sexual y doméstica a la que fueron sometidas durante el conflicto armado interno”, manifestaron.

Según las organizaciones, estas mujeres de la etnia q’eqchi’ se convirtieron en “pioneras en la justicia guatemalteca al ser el primer caso de delitos sexuales relacionados a la guerra que vivió el país que se juzga y condena en Guatemala”.

Destacaron que la sentencia “representa un paso importante en la lucha mundial para acabar con todas las formas de violencia contra las mujeres”.

Tras quedar en firme el fallo, ahora se tienen que implementar las medidas de reparación decretadas por el alto tribunal.

Una de ellas es la económica en favor de 11 de las mujeres que fueron reconocidas durante el juicio como víctimas, dijo Barrios.

En tal sentido, explicó que Reyes Girón fue condenado a una reparación económica de 250.000 quetzales (32.467 dólares) para cada mujer.

Mientras que Valdez deberá pagar 500.000 quetzales (64.935 dólares) a cada una, detalló.

Susana Navarro, de Ecap, dijo que la reparación económica “será difícil de cumplir” porque los dos condenados dijeron que no cuentan con recursos.

También el Estado deberá cumplir con otras medidas de reparación, como la construcción de una escuela y un centro de salud en la comunidad de Sepur Zarco.

Además, la municipalidad de El Estor (Izabal) tendrá que construir un monumento en ese lugar en memoria de las víctimas.

Barrios dijo que, además, el Estado de Guatemala tendrá que continuar con las investigaciones para dar con el paradero de los esposos de las 15 abuelas que iniciaron el proceso en contra de sus victimarios. EFE.