Gusto musical en niños, pasión que se hereda de padres

Foto: desarroYo

Foto: desarroYo

Monterrey, 10 Ene (Notimex).- La música no es sólo un gusto en niños y adolescentes, sino también una herencia de padres, cuya pasión ha permeado en las nuevas generaciones como una forma de expresión artística y a la vez como reductivo de índices de violencia o adicciones en la capital regiomontana.

Oscar Jahir Cortés Hernández y Galilea Guadalupe Ortega Govea, alumnos del taller de música del Macrocentro Comunitario San Bernabé, en el noroeste de Monterrey, compartieron sus experiencias en esta faceta artística, la cual les ha contribuido a buscar siempre la superación en su vida cotidiana.

Ellos, en conjunto con más de tres mil niños y jóvenes de sectores populares, acuden a talleres de música impartidos en 26 centros dispuestos por la Secretaría de Desarrollo Social en Nuevo León.

Cortés Hernández, de 12 años y quien cursa primero de secundaria, desde los ocho años toma clases de guitarra y bajo, interpretando diversos géneros musicales desde el bossa nova, rock, hasta pop y otros más populares.

“Aproximadamente, a los ocho años empecé a desarrollar mi instrumento, en mi familia, mi papá es músico, mi abuelo es músico, de ellos me dio por conocer la música, desde los ocho años estoy aprendiendo, aquí en el Centro Comunitario tengo aproximadamente dos años, pero yo empecé desde los ocho”, comentó.

En el salón de clase, portando su guitarra eléctrica y con fluidez, el adolescente resaltó cómo la música lo ha impactado positivamente en su forma de vida.

“Demasiado, demasiado, la música es una forma de expresarte, es lo que pienso yo, y sí, mejoro calificaciones y me gusta mucho la música… y me enfoco más en la guitarra que en otro instrumento”, expresó.

A los niños de su edad, Oscar Jahir les expresó lo interesante de conocer e introducirse en el mundo de la música y aprender a tocar un instrumento y/o cantar.

En tanto, Galilea Guadalupe Ortega Govea, con 15 años de edad, tiene afición por el canto y a la vez aprende a tocar el piano en el Macrocentro Comunitario San Bernabé.

La estudiante de primer semestre de preparatoria refirió que empezó a cantar desde los 10-11 años de edad, aunque al taller de música ingresó hace dos años y “me ha enseñado a expresarme por medio de las canciones”.

“Mi papá, mis tíos y mis abuelos también cantan y tocan guitarra, la mayoría tocan un instrumento y todos empezaron a cantar desde muy jóvenes y fue de ahí que empecé”, expuso.

El maestro de estos adolescentes, Erik Saúl Leal Granados, señaló que su clase la comparte a unos 150 niños y jóvenes, “se trata de acercar a las personas a la música, no sólo a la comercial, sino a la música que no sale en los medios de comunicación masivos”.

“Hablamos del jazz, del funk, del bossa nova, todo ese tipo de música, enseñamos a tocar diferentes instrumentos, enseñamos la técnica y cuestiones de apreciación musical”, explicó.

“Los instrumentos que manejamos son guitarra, bajo, batería, teclado, acordeón, percusión, -enseñamos- canto y trompeta”, precisó el maestro de música.

De acuerdo a la Secretaría de Desarrollo Social en Nuevo León, los índices de violencia y de adicciones se reducen, al dar a niños y jóvenes alternativas de expresión a través de la música.

Gerardo Ruiz Delgado, director de Centros Comunitarios de la dependencia estatal, dentro de los talleres dispuestos, se desarrolla en los menores, habilidades para tocar algún instrumento musical, aunado a la posibilidad de explorar la sensibilidad artística y cultural de ellos.

“Actualmente el taller de música cuenta con mil 28 beneficiarios y se han atendido a más de tres mil niños y jóvenes en el año 2016”, indicó.