Durango, Dgo.
Un ciclista sufrió una aparatosa caída cuando conducía su vehículo en estado de ebriedad. El individuo resultó con algunos golpes, lo que no fue impedimento para seguir comiendo las frituras que había comprado para bajarse la borrachera.
La víctima es un hombre que, por su condición, no logró proporcionar datos a las autoridades, mismo que optó por retirarse sin recibir atención médica.
Los hechos ocurrieron en la Plaza 450, ubicada sobre el bulevar José María Patoni, cuando el varón iba a bordo de su bicicleta de montaña.
Testigos notaron su aparatosa caída e intentaron auxiliarlo, pero su condición de embriaguez le forzó a mantenerse sentado algunos minutos. Poco después llegó la Policía Municipal y le ofrecieron asistencia médica.
Sin embargo, este la rechazó, por lo que optaron por mantenerse cerca hasta que lograra ponerse de pie; cuando así sucedió, y el riesgo de accidentes fue menor, tanto los oficiales como el individuo se fueron del lugar.






