Huelga llega al día 19 a la espera de nueva jornada de diálogo en Costa Rica

Agencia EFE

San José, 28 sep (EFE).- La huelga sindical contra un reforma tributaria en Costa Rica llegó hoy a su día 19 a la espera de que se lleve a cabo la octava sesión de diálogo entre representantes de los gremios y el Gobierno en busca de un acuerdo.

Tras una extensa reunión que culminó a la 01.00 hora local de hoy (07.00 GMT) el Gobierno y los sindicatos se mostraron optimistas en la posibilidad de alcanzar un acuerdo hoy en la cita que se iniciará a las 14.00 hora local (20.00 GMT).

“Fue una reunión bastante provechosa, dimos pasos importantes, encontramos puntos de consenso y estamos muy cerca de un eventual acuerdo”, dijo a los periodistas el ministro costarricense de Trabajo, Steven Núñez, sin profundizar en detalles.

Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Educadores (ANDE), Gilberto Cascante, dijo escuetamente que se analizaron “aspectos profundamente relevantes para el sector sindical” y que hoy harán “consultas importantes” a las bases previo a la reunión de este viernes con el Gobierno.

La huelga continúa hoy con actividades como marchas y concentraciones pacíficas en diversas partes del país, como ha sido frecuente durante los 19 días de huelga

El jueves la presidenta del Congreso, la diputada del oficialista Partido Acción Ciudadana, Carolina Hidalgo, activó la discusión en el Plenario de la reforma fiscal al presentar un informe en el que aceptó 368 mociones al proyecto de ley, que serán discutidas y votadas en las próximas seis sesiones.

El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, ha insistido en la urgencia de que la reforma tributaria debe ser aprobada en la primera de dos votaciones en el mes de octubre y que la huelga sindical debe ser depuesta para establecer una mesa de diálogo multisectorial.

En esta mesa, el Gobierno está dispuesto a analizar un documento con 39 propuestas fiscales de los sindicatos de manera complementaria a la reforma y no sustitutivas.

Los sindicatos han exigido el retiro del proyecto del Congreso y que se redacte uno nuevo “justo y solidario”, basado en sus propuestas.

La reforma fiscal, que recaudaría cerca del 1,2 por ciento del producto interno bruto (PIB), busca paliar el déficit fiscal proyectado al 7,1 por ciento del ingreso total nacional previsto para 2018 y además frenar el crecimiento de la deuda que este año superará el 50 por ciento del PIB.

El Gobierno también considera urgente la reforma para generar confianza y credibilidad en los mercados crediticios y tener acceso a financiación a tasas y plazos más cómodos.

La reforma fiscal tiene como punto estrella la conversión del impuesto de ventas del 13 por ciento en uno de valor agregado (IVA) de la misma tasa pero que gravará los servicios y algunos productos de manera diferenciada.

También incluye cambios en el impuesto sobre la renta, renta de capital, renta global y medidas para reducir el gasto público, como por ejemplo la disminución de pluses salariales.

Los sindicatos en huelga aseguran que el proyecto afectará más a las personas de las clases medias y bajas, algo que el Gobierno niega al asegurar que el 80 por ciento del dinero fresco que se percibirá con la reforma provendrá del 30 por ciento de la población con mayores ingresos.

El Gobierno afirma que las mayores afectaciones durante la huelga se concentran en el sector educación con un apoyo de alrededor del 70 por ciento, y en el de salud, especialmente las salas de operaciones que registran una afectación del 50 por ciento. EFE