Iglesia avanza en investigación a cura argentino condenado por abuso menores

Foto: Norte Misionero

Buenos Aires, 22 mar (EFE).- El cura argentino Julio César Grassi, que en 2009 fue condenado a 15 años de prisión por abuso de menores y cuya condena fue confirmada ayer por la Justicia, seguirá siendo sacerdote hasta que la investigación que realiza el Vaticano determine su futuro, informaron hoy a Efe fuentes eclesiásticas.

La Corte Suprema de Justicia de Argentina confirmó este martes la condena al desestimar, por unanimidad, los recursos presentados en la causa contra Grassi, considerado autor reiterado de los delitos de abuso sexual agravado por su condición de sacerdote.

“Ante el pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (…), el Obispado de Morón manifiesta que desde el inicio del juicio el sacerdote fue separado de toda función pastoral de la diócesis”, argumentó la diócesis a la que pertenece Grassi en un comunicado.

En el texto se remarca que “está vigente” sobre él la medida dictada por el obispo de Morón, Luis Eichhorn, que le prohíbe ejercer como cura.

“Oportunamente la Santa Sede dispuso una investigación preliminar sobre las denuncias de la conducta de este sacerdote de la cual surgió un informe enviado a la Congregación para la Doctrina de la Fe”, añade el comunicado.

No obstante, fuentes del Obispado de Morón (provincia de Buenos Aires) precisaron a Efe que esta investigación ya se originó al tiempo que se conocieron los delitos, pero remarcaron que se trata de un procedimiento privado en la interna de la Iglesia que se mantiene en reserva para no entorpecer el proceso.

En el mismo sentido, precisaron que Grassi sigue siendo sacerdote hasta que Roma determine cómo sigue su situación.

“El Obispado actuará de acuerdo a los procesos canónicos vigentes que disponga la Santa Sede, los que serán informados debida y oportunamente a la opinión pública”, culmina el comunicado difundido.

La investigación judicial que involucró a Grassi comenzó en 2002, cuando un programa televisivo difundió un informe con denuncias contra el religioso por supuesto abuso de menores a los que debía proteger mientras ocupaba el cargo de director de la benéfica Fundación Felices los Niños, que albergó a miles de niños y adolescentes pobres.

El sacerdote, actualmente en prisión, fue sentenciado en 2009 a 15 años de prisión por dos de los 17 cargos en su contra relacionados con abuso de menores.

Tras apelar esa condena y, a la espera de un fallo, se le permitió permanecer en libertad con restricciones como no ingresar a su fundación, no permanecer a solas con niños ni referirse a los menores que lo habían denunciado.

Sin embargo, la Fiscalía denunció que el sacerdote violaba estas condiciones y en 2013 la Cámara de Casación de la provincia de Buenos Aires determinó que Grassi no había cumplido con los términos de la libertad provisional otorgada. EFE