Investigadores fomentan rescate del sotol y ecosistemas relacionados

Por Romel García Beristain. Corresponsal

Foto: mexicodesconocido.com.mx

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Chihuahua, 1 Dic (Notimex).- El 4 de septiembre de 2001 inició la plantación de sotol en una extensión de las unidades productivas de la Facultad de Ciencias Agrícolas y Forestales de la Universidad Autónoma de Chihuahua, con el fin de estudiar diversas especies del producto.

La UACH, a través de su departamento de comunicación social indicó que en ese momento y lugar, comenzó el trabajo de investigación de Jesús Miguel Olivas García, que ha permitido observar el comportamiento de las diversas especies de sotol hasta la fecha.

El objetivo que se persigue con este trabajo de investigación por parte del catedrático de la UACH, es evitar la deforestación de ecosistemas naturales y asegurar el suministro de materias primas en la industria creciente.

Además, aprovechar terrenos de baja calidad que están desmontados para aprovecharse en la plantación de sotol y generar empleos en zonas regionales.

Por dicho proyecto, Olivas García, catedrático e investigador de la UACH fue reconocido con el Premio Estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación otorgado por el Gobierno del Estado en el Área 1. Biotecnología y Cadena Agroalimentaria.

Olivas García agradeció el apoyo de su facultad y reconoció la participación de compañeros, alumnos, investigadores, trabajadores y técnicos quienes desde hace 17 años trabajan con la temática referente al uso manejo y sustentable del sotol en el estado.

Desde el año 1997, Olivas García encabeza la propuesta de dos proyectos de investigación y desarrollo tecnológico en respuesta a la petición de productores integrados en el Consejo Mexicano del Sotol.

Estos productores, hicieron llegar la demanda de la investigación a la Fundación Produce Chihuahua, pidiendo que se hicieran pruebas de establecimiento de plantaciones en diferentes partes del estado.

A partir de los estudios y por la consideración de Olivas García, se establecieron plantaciones experimentales en Madera, Ascensión, Janos, Coyame, Delicias y Villahumada.

“Se han generado resultados que permiten estimar que es factible el establecimiento de plantaciones comerciales de sotol bajo condiciones de semicultivo, esto es, con pequeñas aportaciones de agua de riego”, anotó.

Este fue uno de los proyectos que se sometió a evaluación en la convocatoria para el Premio Estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación 2014 de Chihuahua.

El otro trabajo es referente a la generación de tablas de producción, “esto es, generar modelos que permitan estimar el peso de las piñas de sotol que existen en zonas naturales”.

Explicó que estos estudios son una herramienta importante “porque al momento que se hacen inventarios de qué tanto sotol existe en un predio, en un rancho, podamos decir hay tanta posibilidad de materia prima por hectárea”.

Con estos estudios se establecen los programas de manejo sustentable que deben ser sometidos a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales.

El proyecto concluyó a finales de 2014 y se hizo la publicación de un manual para utilizar esos modelos estadísticos a través de tablas de producción.

Los técnicos pueden consultar, con base en las dimensiones de la planta, qué peso se espera de cada una de ellas; los técnicos actualmente las están utilizando en el estado para estimar las existencias de sotol a nivel predial.

“Estos son los dos proyectos que fueron evaluados para considerar nuestra trayectoria en investigación del sotol”, dijo Olivas García.

Resaltó que deben tenerse en cuenta que las bases para el desarrollo de esos proyectos se han establecido desde 1997, “conducidos por un servidor, como por otros investigadores como los doctores Álvaro Anchondo y Juvencio González, entre otros compañeros”.

Toda su trayectoria fue tomada en cuenta por el comité evaluador para distinguirlo con el premio en el área de Biotecnología y Alimentos.

Dijo que “sabemos que el sotol es una planta nativa del desierto chihuahuense. La historia registra que desde antes de la llegada de los españoles los grupos étnicos aprovechaban esta planta cociéndola para masticarla y obtener los azucares de ella”.

Además manifestó que “también la fermentaban y la consumían, obviamente sin la destilación. A la llegada de los españoles introdujeron la metodología de la destilación que es la misma que se usa para el mezcal y el tequila”.

El investigador de la UACH destacó la importancia de la existencia de recursos de sotol en Chihuahua, en Durango y Coahuila.

“Es bastante considerable y precisamente estos tres estados lograron desde hace ya 10 años el reconocimiento de ´denominación de origen´ para la bebida sotol, de tal manera que sólo estos tres estados son los que pueden producir la bebida”, expuso.

De acuerdo con el resultado de sus investigaciones, la industria del sotol ha ido creciendo, “la demanda del producto, sobre todo en el extranjero se ha incrementado, esto trae aparejado la necesidad de mayor cantidad de materia prima”.

Expuso que esa materia prima en la actualidad se extrae exclusivamente de poblaciones naturales. “Los productores tienen que recorrer cada vez mayores distancias para colectar la materia prima”.

Refirió que por esta razón, los costos de producción se incrementan más y aparte el impacto que se tiene sobre los ecosistemas.

“Nosotros como investigadores de la UACH consideramos que es factible hacer un uso sustentable de esas poblaciones nativas de sotol en nuestro estado”, manifestó.

Pero señaló que “es necesario realizar una serie de investigaciones cómo cuál es la capacidad real para producir y si se tiene la capacidad para surtir las demandas crecientes de materia prima”.

Desde su apreciación, “nosotros estimamos que no hay la capacidad para que a partir únicamente de poblaciones naturales para surtir la demanda creciente”.

Por lo tanto, “la opción que nosotros proponemos entre los productores, es el establecimiento de plantaciones en terrenos de baja calidad, que no son aptos para producir otros cultivos agrícolas de mayor valor”.

No obstante que son de baja calidad, el investigador estableció que sí tienen la capacidad para sustentar el desarrollo de plantas de sotol con un pequeño auxilio de riego en aquellos lugares en que la lluvia sea escaza, como en Coyame, Ojinaga y Jiménez.

En otros lugares como Namiquipa y Madera donde las precipitaciones son mayores se establecieron plantaciones en conjunto con los productores que se basan exclusivamente en el apoyo del agua de lluvia.

La importancia de sus investigaciones está en disminuir la presión sobre los ecosistemas naturales y asegurar el suministro de materias primas en la industria creciente.

Esto es, “aprovechar terrenos de baja calidad que están desmontados y que pueden ser utilizados y protegidos con el establecimiento de plantas de sotol y generar empleos en regiones donde el empleo es muy limitado”.

Es una opción para que los productores protejan sus suelos, generen utilidad mediante la producción de materia prima de sotol y “a la par generen empleos”, dijo.

Detalló que la presea recibida, es un reconocimiento a todo el equipo de trabajo, respecto al esfuerzo que se ha hecho en los últimos 17 años.

También, dijo, es un reconocimiento a la contribución que esta facultad de ciencias agrícolas y forestales hace al sector productivo con un enfoque de sustentabilidad y de mejorar el nivel de vida de la gente de campo de Chihuahua.