Investigan el asesinato de estudiante “no binario” en una favela de Río

Univision.com

Río de Janeiro, 7 may (EFE).- La Policía brasileña investiga la desaparición y el posterior asesinato de un estudiante, de 21 años, declarado como “no binario”, es decir, que no se identifica ni con el género masculino ni con el femenino, en una favela de Río de Janeiro, confirmaron hoy fuentes oficiales.

La víctima, identificada como Matheus Passarelli, pero conocido como “Matheusa”, está desaparecida desde el pasado 29 de abril y, según las investigaciones, fue ejecutada ese mismo día por un grupo de traficantes en el Morro del 18, una favela en la zona norte de la ciudad, tras asistir a una fiesta cercana.

La Policía Civil aún no ha encontrado el cuerpo del alumno de artes visuales de la Universidad Estatal de Río de Janeiro (Uerj), pero sostiene que hay “fuertes indicios” de que su cuerpo haya sido incinerado tras la ejecución.

“Creemos que efectivamente haya sido incinerado, pero las investigaciones prosiguen para saber lo que pasó dentro de la fiesta, lo que motivó ese surto para llegar así a la autoría del crimen”, explicó la comisaria Ellen Souto, en declaraciones a medios locales.

“Matheusa”, que también era una activista por los derechos de la comunidad LGTBi, llegó al Morro del 18 hablando frases sin sentido y quitándose la ropa, según relataron testigos a las autoridades, después de participar en una fiesta a dos kilómetros de distancia de ese punto.

“Fue llevado a los traficantes para que explicase por qué estaba allí, pero no consiguió defenderse y lo mataron sin ninguna justificativa (…) Fue juzgado, intentó defenderse, pero según los vecinos continuaba hablando frases inconexas. No tenía conciencia de que estaba pasando por un ‘tribunal’ y, por esa razón, fue muerto”, comentó Souto.

Pocos días antes de su asesinato, que ha causado una gran movilización en Internet de la comunidad LGTBi brasileña, Matheusa publicó en redes sociales que estaba buscando un nuevo apartamento donde vivir.

El suceso ocurre menos de dos meses después de que la concejala Marielle Franco, activista de derechos humanos y crítica con los abusos policiales, fuera brutalmente asesinada en el centro de Río de Janeiro tras participar en un acto político.

Militante del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL), Franco, de 38 años, era lesbiana, socióloga de profesión y procedía del complejo de favelas de la Maré.

Las autoridades no han identificado ni detenido a ningún sospechoso desde el pasado 14 de marzo, fecha en la que fue asesinada junto con su conductor a manos de, al parecer, milicias, grupos criminales integrados por antiguos policías y agentes en activo corruptos.

Los asesinatos contra el colectivo LGTBi crecieron un 30 % en Brasil en 2017 con respecto al año anterior hasta alcanzar los 445, según los datos de la organización no gubernamental Grupo Gay de Bahía.

La estadística arroja una media de un asesinato o un suicidio de una persona víctima de la LGTBfobia cada 19 horas, lo que convierte a Brasil en el país donde más se comete este tipo de crimen del mundo, según denunció la ONG.

Además, Río de Janeiro sufre una grave ola de violencia desde la celebración de los Juegos Olímpicos de 2016, que llevó al Gobierno brasileño en febrero pasado a decretar la intervención militar en el área de seguridad de ese estado. EFE