Ixquisis, el “Corazón de los Ríos”, amenazada por hidroeléctrica

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Oscar René Oliva

Guatemala, 9 jun (EFE).- La población de la microregión guatemalteca de Ixquisis, denominada como el “Corazón de los Ríos” y galardonada con el premio Front Line Defenders 2018 para las Américas, vive entre el temor y la zozobra por la ejecución de un proyecto hidroeléctrico que amenaza sus recursos naturales.

Asentada en la parte norte del municipio de San Mateo Ixtatán, en el departamento de Huehuetenango, fronterizo con México, los pobladores de ocho aldeas y dos caseríos que aglutinan a 12.000 personas se declararon en 2011 en una “resistencia pacífica” para defender sus tierras.

Durante una entrevista con Efe, el comunitario Francisco Simón relató que Ixquisis es una región “megadiversa” en la que conviven habitantes de las etnias Chuj, Kanjobal y Mam, así como ladinos (indígenas o mestizos hispanizados en América Central).

Aseguró que en 2009 se celebró una consulta comunitaria tras conocer que la empresa Proyectos de Desarrollo Hídricos S.A. (PDHSA), que ahora se llama Energía y Renovación, instalaría un proyecto hidroeléctrico autorizados por el gobierno, y el 90 por ciento de la población lo rechazó.

Sin embargo, en 2011, el entonces alcalde Andrés Alonso Pascual, el mismo que realizó la consulta, fue quien autorizó el proyecto en contra de la decisión de las comunidades, sostuvo.

Desde entonces, la población, principalmente las mujeres, “vivimos bajo el temor de ser asesinados, perseguidos penalmente y criminalizados por defender la vida y la tierra”, alertó.

Denominada como “Corazón de los Ríos” -hay tres caudales- Ixquisis mantiene su “voz crítica” no a la hidroeléctrica sino a la forma en que quieren implementar el desarrollo económico con un discurso “falso”, dijo Simón.

Agregó que los empresarios “han comprado voluntades” con el fin de dividir a la población y ejecutar su megaproyecto, porque ofrecen ayuda asistencialista en lugar de un desarrollo integral.

“Ofrecen gorras y playeras a habitantes a cambio de que les den el número del DPI (Documento Personal de Identificación) para luego decir que apoyan el proyecto hidroeléctrico”, explicó.

Aseguró que la empresa “está protegida por soldados y policías”, además de la seguridad privada, lo que convierte a Ixquisis en una comunidad “militarizada”, añadió.

“Nosotros lo que queremos es que se vaya la empresa, que es financiada por organismos internacionales”, expresó.

La conflictividad social generada en Ixquisís ha atravesado diversos momentos en la historia reciente, y el primer punto de divergencia es la presencia de la hidroeléctrica.

El 30 de agosto pasado se registraron disturbios en Ixquisís y se incendió una parte de la maquinaria de la empresa en momentos que la población realizaba una protesta pacífica y los culparon a ellos de esa acción, pero el presidente de la microregión, Lucas Jorge, descartó que hayan sido los pobladores, recordó.

“Nosotros no estamos en contra de la luz porque allí es una necesidad. Estamos en contra de cómo la empresa trasnacional quiere implantar el desarrollo sin hacernos ninguna consulta”, enfatizó.

Denunció que ante las amenazas, muchas familias están cruzando a territorio mexicano, a Chiapas, por ser sus vecinos.

De todas las comunidades Ixquisis es la más vulnerable, afirmó Simón, y reiteró que “seguiremos con la lucha para defender nuestro territorio”.

Simón recordó que la “Resistencia Pacífica de la Microregión de Ixquisis” se creó en respuesta a “las graves violaciones de derechos cometidas en nombre del desarrollo económico en Guatemala”, y entre ellos mencionó el asesinato, el año pasado, de un anciano que participaba en una manifestación.

En 2016 se reportaron más de 75 ataques contra los dirigentes de la Resistencia Pacífica, entre ellos asesinatos, tiroteos, acoso y campañas de difamación.

La valentía de los comunitarios le valió el pasado jueves el premio”Front Line Defenders 2018 para las Américas”, concedido por esa organización creada en Dublín en 2001.

Simón manifestó que este galardón “implica un reconocimiento a la defensa de la tierra y el agua, y la reivindicación de la lucha social” hasta “que la empresa se retire”. EFE