Durango, Dgo. — El consumo de tabaco representa uno de los principales factores de riesgo para desarrollar cáncer de cabeza y cuello, un grupo de enfermedades que puede afectar la boca, faringe, laringe, cavidad nasal, senos paranasales y glándulas salivales.
De acuerdo con especialistas, alrededor del 75 por ciento de los pacientes con este tipo de cáncer presentan factores de riesgo relacionados con el consumo de tabaco, alcohol o la infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH), siendo más frecuente en hombres.
El panorama también resulta relevante para Durango. Datos de la ENSANUT Continua 2020-2024 muestran que 17.8 por ciento de los adultos de 20 años o más en el estado reportaron consumo actual de tabaco, es decir, habían fumado durante los 30 días previos a la entrevista. Además, 4 por ciento reportó utilizar cigarro electrónico.
La exposición al tabaco adquiere importancia debido a que este hábito está relacionado con diversos tipos de cáncer y enfermedades. En Durango, el INEGI registró 1,236 defunciones por tumores malignos durante 2023. Dentro de ese total se contabilizaron 96 muertes por tumores malignos de tráquea, bronquios y pulmón, aunque esta categoría no corresponde exclusivamente al cáncer de cabeza y cuello.
El cáncer de cabeza y cuello puede manifestarse mediante una úlcera en la boca que no cicatriza después de dos o tres semanas, lesiones blanquecinas que sangran, dolor persistente al tragar, cambios en la voz o ronquera prolongada, congestión nasal crónica o sangrados nasales frecuentes.
Los especialistas recomiendan que una lesión que no responde al tratamiento después de dos o tres semanas sea valorada médicamente y, cuando corresponda, se practique una biopsia para determinar si existe un proceso canceroso.
Una de las principales dificultades es que algunos síntomas pueden confundirse inicialmente con padecimientos comunes, retrasando la detección.
En México se registran alrededor de 20 mil nuevos casos de cáncer de cabeza y cuello cada año, según el especialista citado.
El diagnóstico oportuno resulta fundamental: alrededor del 50 por ciento de los pacientes recibe el diagnóstico cuando la enfermedad ya se encuentra en una etapa avanzada, con afectación de los ganglios linfáticos. En estos casos, la supervivencia puede reducirse aproximadamente a 50 por ciento.
En las etapas tempranas, el tratamiento puede incluir cirugía y posteriormente radioterapia o quimioterapia, dependiendo de la ubicación y características del tumor.
Para Durango, donde casi uno de cada cinco adultos reporta consumo actual de tabaco, la prevención y la detección temprana representan herramientas importantes para reducir los riesgos asociados al tabaquismo.
La recomendación médica es no ignorar lesiones persistentes en la boca, cambios prolongados en la voz o dificultades para tragar y acudir a valoración profesional, especialmente cuando existe antecedente de consumo de tabaco o alcohol.

