Jefe de la Cicig agradece apoyo y solidaridad en estos “momentos críticos”

Agencia EFE

Guatemala, 9 nov (EFE).- El jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), Iván Velásquez, agradeció hoy el apoyo y la solidaridad recibida en estos “momentos críticos” y abogó por seguir luchando juntos para acabar con las estructuras de corrupción que minan los derechos humanos.

Durante la presentación del undécimo informe de labores de esta institución, que empezó a operar en 2007 tras un acuerdo entre el Gobierno de Guatemala y la ONU, Velásquez intervino mediante un video grabado y en este lamentó no poder estar presente, pues las autoridades guatemaltecas le han prohibido la entrada al país.

El abogado colombiano agradeció la asistencia de todos los presentes y valoró esto como “una muestra de respaldo a la Comisión por el trabajo que viene realizando” junto con el Ministerio Público, pero también como un acto “de solidaridad en estos momentos críticos”.

“Lamento no poder estar físicamente con ustedes (…). Son en realidad tiempos difíciles, pero hay un futuro promisorio en el horizonte y estoy seguro que el pueblo guatemalteco sabrá superar la adversidad y continuará su lucha aún más fortalecido” para lograr un Estado de Derecho, caracterizado por el buen gobierno, la prosperidad, la seguridad y la transparencia.

El presidente guatemalteco, Jimmy Morales, anunció el pasado 31 de agosto que no renovaría el mandato del organismo de las Naciones Unidas, que vence en septiembre de 2019, por entender que se ha convertido en una especie de estructura paralela similar a las que tiene que combatir en el país.

Días después desconoció a Velásquez como su comisionado y aprovechando que se encontraba en una gira de trabajo en Washington le prohibió el ingreso, aunque la ONU aseguró que seguía en el cargo.

Velásquez no hizo mención explícita a esta situación, que lo mantiene fuera del país, pero aseguró que ninguna sentencia, caso o ley en contra de la corrupción y la impunidad es posible “si no hay una autoridad nacional comprometida en ello”.

El jefe de la Cicig, que lleva en el cargo desde 2013, explicó que el papel de la Comisión, como explica su acuerdo, es el de apoyar, recomendar y colaborar con las autoridades guatemaltecas, tal y como solicitó el Estado de Guatemala en su momento a Naciones Unidas.

“Es indispensable que exista una voluntad cierta del Estado y de los guatemaltecos de transformar su realidad”, indicó, y agregó que es necesario ampliar y profundizar este “proceso transformador” para seguir avanzando en los logros alcanzados, pero nada será posible si la ciudadanía no actúa “con decisión”.

“No será un trabajo fácil. A medida que se avanza, a medida que se profundiza la lucha contra la corrupción y se tocan los puntos neurálgicos, los núcleos de poder de las estructuras” hacen “demostraciones de fuerza” y se incrementan las campañas de difamación contra jueces, la Comisión, líderes sociales y funcionarios comprometidos con la lucha contra la impunidad.

Velásquez aseguró que aún así nada puede detener el “proceso transformador” que se inició en Guatemala en el año 2015 y añadió que la Comisión, si la población lo desea, está dispuesta a seguir acompañándolos para dar “ese paso” hacia el futuro, un final de su discurso que terminó con el auditorio en pie aplaudiendo.

En los últimos 11 años de trabajo, la Cicig ha logrado, según sus datos, identificar a más de 60 estructuras, presentar un centenar de casos, procesar a 600 personas, conseguir 310 condenas y proponer 34 reformas legales. EFE