Jesús Chico García, el librero referencial de Guatemala que perdió el miedo

Emiliano Castro Sáenz

Guatemala, 12 jul (EFE).- El librero por antonomasia de Guatemala, Jesús Chico García, sonríe al ser consultado por lo que siente al ser homenajeado como personaje de la decimoquinta edición de la Feria Internacional del Libro que se lleva a cabo en el país centroamericano desde hoy y hasta el 22 de julio.

Con 45 años de experiencia como empresario de la literatura a cuestas, piensa unos momentos antes de expresar que es “el triunfo” de un sector del gremio literario el hecho de ser reconocido en el evento que reúne a lectores, empresarios, editores y fanáticos de los libros y que tan solo el año pasado juntó a casi 61.500 personas.

Originario de la provincia española de León y guatemalteco desde 1965, Jesús Chico García describe a Efe que siente como si en él “se diera homenaje a todos los libreros de los últimos 50 años” de Guatemala.

Un reconocimiento a los valientes, a los nuevos, a los que sobrevivieron a un conflicto armado -que además de haber dejado 200.000 muertos y 45.000 desaparecidos- instaló “un miedo del que hemos podido salir y al que no quisiéramos regresar”.

En su discurso inaugural nombrará “a casi 40 librerías, las cuales han sido pioneras en transmisión de libros y conocimientos al público en general”, dice nostálgico, pues las quiere “homenajear también”.

Ellos -y el propio Chico- “han mantenido al libro como un objeto cercano al lector”, apunta el empresario sobre los siete puntos de ventas que han llegado a ser una referencia para los usuarios del país centroamericano.

Chico se reconoce como uno de los libreros activos con más edad dentro del medio (está a punto de cumplir 79 años) y un editor “con más de 425 libros de 392 diferentes autores guatemaltecos”.

Lo dice en una actividad organizada por la Oficina Económica y Comercial de la embajada de España en Guatemala para presentar distintas editoriales de corte técnico-científico.

De su librería y editorial Artemis Edinter no va nadie a representarlo, a sustituirlo, pues “en un evento como tal, hay que estar”, asegura, mientras se entrevista con los vendedores para saber qué de nuevo hay en el mercado que podría llevar a sus tiendas.

Ganador de la medalla de honor al mérito de la Cámara Oficial Española de Comercio en Guatemala (2009) y de la Encomienda de la Orden de Isabel La Católica (2015), se siente orgulloso de haber llegado a este momento como un ejemplo en su campo.

“Haciendo un recorrido para atrás, cuando la peor situación de guerra para atrás, todo el que sobresalía en cultura o en cualquier otra cosa que ‘aquellos que tú sabes’ les podría molestar, acababan con ellos. Yo tuve miedo alguna vez”, narra.

De esa ocasión en que militares lo llamaron a la Dirección de Correos para que fuera a recoger un paquete sospechoso porque en la factura decía que su caja contenía un libro llamado “La revolución dietética” a ahora, que no tiene reparo en ofrecer a los clientes “todo tipo de libros”, hasta los sociológicos y políticos que entre 1960 y 1996 eran en realidad una sentencia de muerte.

Ahora, Chico, quien dice que después del miedo de esos años “puedo vivir tranquilo”, observa con brillo en sus ojos el “boom” de las casas editoriales, de las librerías pequeñas y grandes que entran al ruedo.

“Del año 2000 para acá empezaron a surgir editoriales muy buenas como FyG Editores, Catafixia, Servi Prensa, Piedra Santa, pero sí, hay un ‘boom’ en este momento que refresca el panorama literario”, asiente.

A esa diversidad naciente de editoriales y escritores que se manifiesta en la Feria del Libro, también se suman las ventas, las cuales “son incomparables” a lo que se vendía hace 20 años.

Ahora se vende “mucho más”, aunque Chico considera que no es que más gente lea proporcionalmente, sino que se debe al crecimiento poblacional y a la gran cantidad de estudiantes universitarios, en quienes encuentra “posibles lectores”.

Con el objetivo de superar el 21 por ciento de crecimiento que tuvo la Feria el año pasado respecto de 2016, el librero español, adoptado por el trópico, también anhela que la gente que acuda al Forum Majadas (en la zona 11 de la Ciudad de Guatemala) se disfrute los autores mexicanos, españoles, franceses y centroamericanos que llegarán durante esta semana y media a compartir sus experiencias. EFE