Jonás Cuarón, director de Desierto, preocupado por discurso de odio de Trump

Presentacion-pelicula-Desierto-Ciudad-Mexico_906219501_10958020_667x375México, 9 abr (EFE).- Jonás Cuarón, director y coguionista de la película Desierto, que narra la ordalía de un grupo de personas que tratan de internarse en Estados Unidos a través de la frontera con México, se dijo hoy preocupado de que el discurso de odio de Donald Trump esté filtrándose de la clase política a la sociedad.


En una rueda de prensa en la Ciudad de México, el cineasta mexicano refirió que hace algunos meses su esposa, la actriz estadounidense Eireann Harper, le mostró un vídeo en que el magnate inmobiliario anunciaba su aspiración a la Presidencia de Estados Unidos.

“En ese vídeo Trump describe a todos los mexicanos que tratan de cruzar la frontera como criminales, asesinos, violadores. Yo estaba viendo el vídeo cuando entraron mis hijos, que son mexicanos, y pensé: ‘Se está refiriendo a nosotros'”, recordó.

Dijo que en ese momento pensó que otros candidatos se burlarían de Trump. “Pero fue al revés. A los pocos días Chris Christie y muchos otros políticos empezaron a tratar de rebasar el nivel del discurso de odio de Trump, y a partir de entonces la campaña electoral gringa se ha vuelto una competencia para ver quién logra llenar sus discursos del mayor odio posible”, expuso.

Cuarón contó que en diciembre pasado salió el tráiler de Desierto, en que un personaje llamado Sam, un ranchero estadounidense interpretado por Jeffrey Dean Morgan, se dedica a matar migrantes.

Desde entonces, agregó el hijo del galardonado cineasta Alfonso Cuarón, el avance ha generado en las redes sociales “una gran cantidad de comentarios muy racistas como: ‘Ojalá gane el gringo’ o ‘Que mate a todos los mexicanos'”.

“Cuando vi esos comentarios me quedó claro que el discurso de Trump lo que está haciendo es legitimar estas palabras, promoverlas, y lo triste es que ese discurso ya no es sólo de la clase política sino que ya es de la sociedad”, abundó.

Sin embargo, enfatizó que no es una retórica específicamente estadounidense, sino que “vive también en México cuando a mucha gente le preguntan qué opinan de la migración de Centroamérica, y se encuentra en Europa; en ese sentido no se trata de Estados Unidos, se trata de todo el mundo”.

“Y no es todo Estados Unidos, no es todo México, no es toda Europa, pero sí hay una tendencia de una retórica de odio al migrante de la que creo que es importante que todos estemos conscientes”, añadió.

El director explicó que cuando empezó a escribir Desierto hace ocho años, parte del objetivo fue hablar de esa temática “pero de una forma que no fuera retórica, que no fuera un proceso intelectual el que el público tuviera al ver la película, sino que fuera una experiencia visceral” a través de una cinta de acción.

A su vez, el actor Gael García Bernal, quien interpreta al migrante Moisés, en torno al cual gira toda la trama, confesó que cuando Jonás Cuarón le envió el guión inicialmente sintió que los personajes eran “muy lejanos para quienes tenemos el privilegio de no experimentar una migración forzada”.

“Pero cuando lo leí experimenté la sensación de decir: A mí me pertenece este viaje también. Y ahí es cuando uno cae en la trampa bonita del cine o del teatro, que por más lejano que ve uno al personaje, cuando lo interpretas te das cuenta de que estaba allí, y que todos tenemos el derecho de contar esa historia”, manifestó.

Sobre el tema de la película, que se estrena el próximo viernes en México, consideró que si bien la historia es ficticia, el que un vigilante armado se dedique a matar migrantes mexicanos en la frontera “es algo que puede suceder completamente, es plausible”.

“Pero lo que sucede en realidad en México es muchísimo peor. Hace cinco años encontraron esas fosas donde estaban enterradas más de 190 personas en San Fernando (Tamaulipas), habiendo pasado un año antes lo de (la matanza de) los 72 migrantes centroamericanos. Es algo escalofriante”, expresó.

Al preguntársele cómo contrarrestar la retórica de odio, García Bernal replicó: “Yo creo que estando presente, hablando y siendo mucho más generosos que el discurso”. (1)EFE