Jordania rechaza responsabilizarse del campo sirio de Rukban

Ammán, 17 mar (EFE).- Jordania no asumirá responsabilidades en relación al campo sirio de Rukban, donde permanecen cerca de 41.000 desplazados en una situación precaria, afirmó hoy el ministro jordano de Exteriores, Ayman Safadi.

“Jordania no asumirá cualquier responsabilidad respecto al campo de Rukban porque todos sus habitantes son sirios que viven en territorio sirio”, dijo Safadi durante una reunión con el enviado de China para Siria, Xie Xiaoyan, según un comunicado del departamento de Exteriores.

El campo de desplazados de Rukban se encuentra en una zona desértica de Siria controlada por tropas estadounidenses en la frontera jordana y a pocos kilómetros de la demarcación iraquí.

La ayuda humanitaria ha llegado en muy contadas ocasiones al campamento por la falta de entendimiento entre el Gobierno sirio y las fuerzas de Estados Unidos, que controlan esa zona, lo que ha contribuido a agravar la situación de los desplazados.

En su declaración, Safadi recalcó que “Jordania jugó su papel humanitario” enviando ayuda humanitaria a Rukban cuando no se podía mandar desde Damasco porque los rebeldes controlaban los alrededores del campo.

A su juicio, la solución para los desplazados de Rukban es “regresar a los pueblos y regiones de donde vinieron”.

El 7 de marzo, Rusia y Siria instaron a Jordania a permitir la entrada en su territorio de refugiados del campamento de Rukban.

Ambos países acusaron entonces a Estados Unidos de “bloquear” la ruta de evacuación que abrieron el 19 de febrero para permitir el retorno de los refugiados a sus lugares de residencia.

El Gobierno del presidente sirio, Bachar al Asad, intenta fomentar el regreso de los desplazados y refugiados a Siria, cuando se ha cumplido el octavo aniversario del inicio de la guerra, pero todavía el número de retornos es muy pequeño, según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

De acuerdo con la ONU, los desplazados de Rukban se encuentran en circunstancias inhumanas en el campamento, que alberga a unas 41.000 personas y que recibió a principios de este mes el primer convoy de ayuda humanitaria desde septiembre.

Jordania reabrió el pasado octubre su principal paso fronterizo con Siria, pero veta la entrada en su territorio de más refugiados por motivos económicos, ya que el país alberga a cerca de 600.000 personas. EFE