Juez ordena a Metroagua, de española Inassa, devolver redes a urbe colombiana

Barranquilla (Colombia), 16 feb (EFE).- Un juez de la ciudad colombiana de Santa Marta ordenó a la empresa Metroagua, controlada por la española Inassa, entregar a la alcaldía la base de datos de los usuarios y devolver las redes de agua y alcantarillado que tiene en arriendo desde 1991.


Al fallar sobre unas medidas cautelares solicitadas por el exalcalde Carlos Caicedo, el Juzgado Tercero Administrativo de Santa Marta determinó que todos los bienes muebles e inmuebles que fueron entregados en arrendamiento deben pasar a manos de la administración municipal el próximo 17 de abril, fecha en la que vence el contrato.

Al conocer el fallo, la compañía señaló en un comunicado “que acata las órdenes judiciales y administrativas de las autoridades competentes, sin perjuicio de ejercer sus derechos ni renunciar a los mecanismos de impugnación o protección disponibles”.

El fallo judicial agrega que Metroagua tendrá diez días para entregar toda la información relacionada con la base de datos de los usuarios con el fin de planear con la Alcaldía un cronograma para la entrega de la respectiva infraestructura.

“Como los hemos reiterado públicamente Metroagua siempre ha estado dispuesta a iniciar un plan de empalme con el Distrito que permita concretar el proceso de entrega de la infraestructura más apropiado para la ciudad y que garantice la correcta transición en la operación de servicios de acueducto y alcantarillado a los samarios”, manifestó la empresa.

Según la compañía, desde la semana pasada solicitó al actual alcalde, Rafael Martínez, “que defina el lugar, hora y fecha para iniciar el proceso de plan de empalme e iniciar un trabajo conjunto con el Distrito (de Santa Marta)”.

Metroagua, controlada por Inassa, filial de la española Canal de Isabel II, es blanco de protestas en las que se pide su salida de la ciudad por los problemas en la prestación del servicio.

Según Metroagua, el problema de abastecimiento se debe a que Santa Marta no cuenta con fuentes para brindar el servicio a toda la ciudad, ya que se requieren tres metros cúbicos por segundo y actualmente sólo se captan 1,7 metros cúbicos por segundo.

La ciudad tiene también un problema de alcantarillado que hace que rebosen las galerías subterráneas, lo que afecta especialmente al centro y al sector turístico del balneario de El Rodadero.

El contrato entre la alcaldía de Santa Marta y Metroagua para la prestación de los servicios públicos data de 1991 y establecía que la empresa debía entregar el 33 % del recaudo a la ciudad y 180 millones de pesos anuales (unos 63.000 dólares) y a cambio recibiría las redes en alquiler.

La administración de Santa Marta, primero con Caicedo y ahora con su sucesor, Rafael Martínez, ha cuestionado el contrato con Metroagua por considerar que con el tiempo se firmaron unas modificaciones desfavorables para la ciudadanía.

Al respecto, el Superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, José Miguel Mendoza, dijo hoy en Barranquilla que esa entidad está a la espera de la “estructuración de una Asociación Público Privada para garantizar el servicio en términos adecuados para los samarios”.

“La Superintendencia ha estado vigilando de cerca la situación de Metroagua y hace un mes decretamos la vigilancia especial sobre la compañía, el máximo grado de fiscalización que tiene esta entidad. Hemos estado toda esta semana hablando con el Alcalde de Santa Marta, con gremios, con comerciantes de la ciudad para tratar de entender qué va a pasar”, anotó el funcionario.

La empresa argumenta que para entregar las redes la Alcaldía debe pagarle 60.000 millones de pesos (unos 21 millones de dólares) como indemnización por las inversiones en infraestructura realizadas durante los 25 años en que ha estado prestando el servicio.

Actualmente la mayoría accionarial de Metroagua la tiene Inassa, filial de la española Canal de Isabel II, y el Distrito de Santa Marta conserva el 28 %. EFE