¡Justicia para mi hija Minerva!

  • El posible asesino, plenamente identificado, sigue prófugo, dicen padres de “Mine”

Por: Javier García R.

Como una mujer ejemplar, amiguera y con unas inmensas ganas de superación personal es como los padres de Minerva Calderón Hernández, joven duranguense asesinada en el estado de Puebla, claman justicia para su hija ya que a más de seis meses de su asesinato su presunto victimario continúa prófugo de las autoridades.

Con la fuerza necesaria y obtenida con el paso de estos meses, los padres de “Mine”, como era conocida por sus amigos y familia, han decidido romper el silencio y dar a conocer la falta de disposición por parte de las autoridades del estado poblano, además de la indiferencia de funcionarios e instancias locales, con quienes acudió y les externó que únicamente quiere justicia para el atroz crimen de que fue víctima su hija.

“A la fecha nos hemos entrevistado con el secretario del señor gobernador José Rosas Aispuro Torres, con el secretario general de gobierno Adrián Alanís Quiñónez, quienes únicamente delegan el caso, sin que al momento hayamos obtenido el respaldo para que entre gobiernos se ejerza presión y así poder ubicar al homicida de mi hija”, así lo expresó el padre de la joven.

Minerva es la segunda hija de un matrimonio de químicos de profesión y radicados en esta ciudad de Durango y de quien tristemente un joven terminó con su vida de una manera brutal al interior de su domicilio de la calle 14 y Paseo de San José, esto de la colonia Vista Hermosa Norte en aquella entidad sureña, el pasado 21 de marzo de este año alrededor de las 18:00 horas.

Aquel día, y según consta en la carpeta de investigación en poder de la fiscalía de aquel estado, a ese lugar llegó quien fue identificado con el nombre de José Rodrigo, de 28 años, a quien la víctima al parecer conocía como compañero de la universidad, quien ingresó a la casa y de manera violenta forcejeó con la mujer, arrancándole la vida propinándole una decena de puñaladas en diferentes partes del cuerpo, siendo una que le perforó el pulmón la que inevitablemente cortó su existencia.

Respecto a la versión surgida en torno que ambos sostenían una relación sentimental, los padres han externado que algunos de los amigos en común les manifestaron que José había comentado su interés por la joven, pero dado que ambos sostenían relaciones sentimentales por separado esas intenciones no podían trascender, “Minerva jamás hubiera aceptado cualquier propuesta de su victimario porque era una mujer de principios”, expresaron sus padres.

“Su homicidio fue en marzo y nosotros estábamos por acudir esas vacaciones de semana santa a Puebla en donde su novio nos externó que en esa visita nos darían la sorpresa respecto a su futuro compromiso, nos iban a dar el anuncio de que se iban a casar”, con lágrimas en los ojos expresó su madre.

Según los reportes oficiales de aquella entidad y los testimonios de varios vecinos a los cuales tuvo acceso la familia, el presunto homicida fue plenamente identificado por una mujer líder del asentamiento donde Minerva residía, fémina que se encontró de frente al salir del domicilio tras haber cometido el salvaje crimen, dado que la mujer acudía para atender los gritos que la joven logró hacer logrando percatarse de la presencia de José al salir del domicilio justo cuando cargaba el arma homicida y huellas de sangre en la ropa, según consta en los documentos oficiales.

Esta versión de la mujer fue avalada por una serie de imágenes obtenidas de cámaras de vigilancia localizadas en un domicilio de ese sitio, donde se puede observar a este joven corriendo por las calles rumbo a su automóvil, un carro Jetta color blanco el cual dejó estacionado en un parque cercano de la escena del crimen mismo que abordó para darse a la fuga del lugar.

No obstante el dolor que les causa tocar el tema, los padres de la joven ultimada han recabado datos en los que se sabe que después del homicidio el joven se habría comunicado con su padre, un médico pediatra reconocido en aquella ciudad a quien le solicitó apoyo a un colega para atenderlo medicamente ya que presentaba una herida cortante en la mano por un presunto asalto del que fue objeto, por lo que ahora se sabe que José Rodrigo, según datos obtenidos por la misma familia habría permanecido más de 12 horas en el nosocomio en tanto las autoridades ya lo tenían plenamente identificado, por lo que no se explican el tardío accionar de los fiscales de aquella entidad para liberar la orden de aprehensión contra el joven, el cual tuvo bastante tiempo para eludir la acción penal en su contra.

Posteriormente los investigadores encargados del caso realizaron una serie de cateos en el domicilio del presunto homicida de quien ahora se sabe compartía vida con una mujer, en donde lograron ubicar el carro del agresor además de la ropa y el arma usada en el crimen, por lo que evidentemente, dicen ellos, se pudo hacer algo más para evitar que se fugara, estatus que mantiene hasta este momento y donde ellos presumen que los padres del presunto asesino lo están apoyando para seguir huyendo ya que él no era autosuficiente, no mantenía ni la familia con quien vivía, manifestó el señor Calderón.

Y es que el caso de Minerva se suma al de una decena más de feminicidios que han ocurrido en aquel estado, y donde el caso más relevante y dado a conocer mediante redes sociales ha sido el caso de Mara, una joven estudiante e igualmente universitaria la cual fue ultrajada y asesinada por un operador al servicio de la empresa “Cabify”, mismo que se encuentra actualmente detenido y siguiendo el proceso penal correspondiente.

Minerva esperaba que le dieran fecha para continuar con un doctorado en Derecho, por lo cual se desempeñaba temporalmente en la delegación del INEGI en aquella entidad, donde consternados sus compañeros y amigos no dan crédito de lo sucedido, “tristemente al llegar a Puebla a reclamar su cuerpo nos dimos cuenta de la clase de persona que era nuestra hija, una persona querida, amiguera y de un corazón muy grande, con tantos planes en su vida y que fueron cortados por una persona que no puede seguir en las calles, es un peligro para la sociedad el hecho que esté libre”, externaron sus padres.