Durango, Dgo.— La inflación anual de 3.26 por ciento representa un reto para el comercio y el sector empresarial de Durango, particularmente por el impacto que tiene sobre los costos de operación y el consumo de las familias.
Karen Rivas, presidenta del Consejo de Empresarios Jóvenes, señaló que el comportamiento de los precios mantiene bajo presión a los negocios locales, debido a que cualquier incremento en insumos, servicios y gastos operativos termina repercutiendo en la actividad comercial.
La empresaria destacó que el escenario inflacionario obliga a los negocios a mantener una administración cuidadosa de sus recursos y a buscar alternativas para evitar que el aumento de sus costos termine afectando de manera importante sus operaciones.
Para el sector empresarial, uno de los principales retos consiste en mantener un equilibrio entre los precios que se ofrecen al consumidor y los gastos que enfrentan diariamente los establecimientos.
Rivas señaló que el comportamiento de la inflación también tiene un efecto sobre el consumo, ya que cuando aumentan los precios las familias deben ajustar sus presupuestos y priorizar aquellos productos y servicios considerados esenciales.
En este contexto, el empresariado joven de Durango mantiene atención en la evolución de los precios y en las condiciones económicas que puedan presentarse durante los próximos meses, debido a que el comportamiento de la inflación puede incidir directamente en las ventas y en la capacidad de crecimiento de los negocios locales.

