Kremlin rechaza críticas a asistencia de Putin a boda de canciller austríaca

Moscú, 18 ago (EFE).- El Kremlin rechazó hoy las críticas internacionales por la asistencia del presidente ruso, Vladímir Putin, a la boda de la ministra de Exteriores de Austria, Karin Kneissl.

“No las admitimos (las críticas). Putin aceptó gustoso la invitación” de la jefa de la diplomacia austríaca, comentó Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin.

Putin, que habla alemán, viajó esta mañana a la ciudad austríaca de Graz para asistir a la boda de Kneissl, con la que incluso bailó, según las imágenes divulgadas por medios locales.

“Además, tuvo lugar un breve encuentro entre Putin y Kneissl”, explicó Peskov, quien precisó que la presencia del jefe del Kremlin en la ceremonia y el posterior banquete se prolongó por espacio de no más de una hora.

El líder ruso no acudió con las manos vacías, ya que regaló a la pareja un cuadro con una escena del campo ruso, un antiguo utensilio para extraer aceite y un samovar (tetera tradicional rusa).

En la boda actuó un coro de los cosacos del Don del sur de Rusia, que cosechó un gran éxito entre los asistentes, según Peskov, que destacó que la ceremonia se celebró “en un ambiente distendido y cálido”.

“Putin ofreció un brindis bastante largo en alemán en el que expresó su agradecimiento y su alegría por la oportunidad de disfrutar de la hospitalidad de Austria”, apuntó.

También destacó que al presidente ruso y al novio -el empresario Wolfgang Meilinger- les une su pasión por el judo, deporte que ambos practicaron.

El viaje de Putin ha provocado las críticas de políticos austríacos, la prensa local y el ministro de Exteriores ucraniano, Pável Klimkin, quien ridiculizó las afirmaciones de la Cancillería austríaca de que la visita de Putin es privada y que no influirá en la política exterior del país.

Austria ejerce la presidencia semestral de la Unión Europea, posición desde la que debe mediar en el conflicto del Este de Ucrania, asunto que estaba en la agenda de la reunión de hoy entre Putin y la canciller alemana, Angela Merkel.

Austria, gobernada desde septiembre del año pasado por una coalición entre el OEVP (democristiano) y el ultraderechista Partido Liberal (FPÖ), es uno de los países de la Unión Europea que mejores relaciones mantiene con la Rusia de Putin.

El Gobierno austríaco fue uno de los pocos que no cedió a las presiones de Washington y Londres para expulsar de su territorio a diplomáticos rusos en represalia por la supuesta implicación del Kremlin en el envenenamiento en el Reino Unido del exespía ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia.

En marzo pasado, Kneissl ofreció Viena como lugar neutral para celebrar la primera cumbre bilateral entre Putin y su homólogo estadounidense, Donald Trump, aunque finalmente los dos líderes se encontraron en Helsinki el pasado 16 de julio.EFE