Inicio > Noticias > Internacional > La arrolladora victoria del conservador Iohannis sacude la política rumana

La arrolladora victoria del conservador Iohannis sacude la política rumana

Marcel Gascón

Bucarest, 25 nov (EFE).- La arrolladora victoria del presidente conservador Klaus Iohannis sobre la socialdemócrata Viorica Dancila en las presidenciales del domingo en Rumanía ha sacudido la política de un país que el año próximo celebra unos comicios legislativos claves para su futuro.

El político conservador se impuso con un 65,8 % de los votos frente al 34,1 % que obtuvo Dancila, que se convirtió en el candidato del Partido Social Demócrata (PSD) menos votado en una segunda ronda de las presidenciales en los 30 años de democracia poscomunista en Rumanía.

Esta circunstancia ha hecho que algunos observadores califiquen de “históricos” los comicios, pero la redefinición del paisaje político rumano a la que apunta el descalabro socialdemócrata solo se decidirá en las elecciones previstas para el próximo año (locales en junio y legislativas en diciembre).

Por una parte, la democracia rumana da al jefe del Estado un papel limitado en el que el poder ejecutivo recae en un Gobierno salido de las dos cámaras legislativas.

El PSD concurrió a estas elecciones con una candidata desgastada y sumido en una grave crisis después de que el Gobierno socialdemócrata cayera en una moción de censura tras casi tres años en el poder, marcados por unas polémicas reformas judiciales denunciadas por Bruselas y la sociedad civil rumana.

El nuevo primer ministro rumano, Ludovic Orban, es de la misma formación que Iohannis, el Partido Nacional Liberal (PNL), lo que abre una nueva etapa tras la tortuosa relación del jefe de Estado conservador con el Ejecutivo socialdemócrata.

LA CRISIS DEL PSD

“Podremos hablar de una nueva etapa en la vida de la Rumanía posrevolucionaria solo si el PSD pierde las elecciones de 2020”, dice el analista Mihai Isac a EFE en referencia a la revolución que puso fin al comunismo en 1989.

“No creo que el PSD haya querido ganar estas elecciones, porque tenían mejores candidatos, como la alcaldesa de Bucarest, Gabriela Firea”, sostiene la profesora de Estudios sobre la Democracia en la Hertie School de Berlin, Alina Mungiu-Pippidi.

Para la académica y activista anticorrupción rumana, el partido socialdemócrata presentó a Dancila como una solución de compromiso entre facciones que evitara la ruptura del partido tras su estrepitosa derrota en las europeas de mayo y el encarcelamiento por corrupción de su antiguo líder, Liviu Dragnea.

Pese a que el presidente Iohannis pronosticó recientemente la “desaparición” de este partido con orígenes en la amalgama de antiguos comunistas que gobernó con mano de hierro Rumanía durante la transición a la democracia, Isac y Mungiu-Pippidi no creen que esta formación socialdemócrata con rasgos populistas esté amortizada.

“Si el PSD desaparece, ¿quién representaría a los millones de jubilados y residentes en el medio rural?”, se pregunta Mungiu-Pippidi, que recuerda que se trata del partido con más afiliados del país y considera que “la derecha nunca ha ofrecido nada a ese sector de la población”.

“Con sus potentes estructuras en toda Rumanía y un sistema de barones locales bien enraizado, el PSD puede dar sorpresas en 2020”, opina Mihai Isac, que destaca la guerra por el voto reformista, de clase media y urbano que ha empezado entre los partidos de centro-derecha que apoyaron a Iohannis ante Dancila.

Además del PNL del presidente, que gobierna en minoría tras la caída del Ejecutivo del PSD, Iohannis ha recibido el apoyo en esta segunda vuelta de partidos como USR PLUS, una alianza que se nutre del voto joven y urbano y que aspira a disputarle la victoria en las legislativas al PNL.

El centro-derecha rumano y una abrumadora mayoría de los electores de la diáspora consideran al PSD una lacra para la modernización de Rumanía y lo responsabilizan del atraso del país respecto de otras naciones excomunistas europeas.

LA IMPORTANCIA DEL VOTO DE LA DIÁSPORA

La gran novedad de estas elecciones ha sido el crecimiento del voto de los rumanos de la diáspora. Más de 900.000 rumanos emigrados al extranjero, más de un 10 % del total de 9 millones de electores que votaron, ejercieron su derecho al sufragio en esta segunda vuelta, un récord que fue posible gracias a la ampliación de los días de votación y otras medidas.

Más del 90 % de los votantes en el exterior -concentrados mayoritariamente en países como Alemania, Francia, el Reino Unido, Italia o España- apoyaron a Iohannis frente a Dancila.

La mayoría de los comentaristas celebran la creciente influencia de los emigrados, que a su juicio serán un factor de modernización para Rumanía.

Otros, como Mungiu-Pippidi, alertan también de las anomalías que el peso electoral de la diáspora podría crear en un país de menos de 20 millones de habitantes con 5,6 millones de emigrados.

“Podemos llegar a que personas que no viven en Rumanía y que no sufren las consecuencias de las políticas que votan decidan las elecciones”, advierte la académica. EFE