La brasileña Petrobras asegura que la huelga no interrumpió su producción

BAE Negocios

Río de Janeiro, 30 may (EFE).- La empresa brasileña Petrobras informó hoy que la huelga de tres días iniciada este miércoles por los empleados de las compañías petroleras se limitó a paralizaciones puntuales en algunas de sus unidades que no interrumpieron la producción de petróleo ni de derivados, ni su distribución.

Según un comunicado divulgado por la mayor empresa de Brasil, en la mañana de este miércoles se “registraron paralizaciones puntuales en algunas unidades operacionales” que fueron neutralizadas con el envío de “equipos de contingencia para que actúen donde es necesario”.

“No hay impacto en la producción”, agregó la estatal en su comunicado.

Los sindicatos que representan a los trabajadores de las petroleras de Brasil desafiaron hoy a la justicia, que había declarado anticipadamente la huelga como ilegal y amenazado con elevadas multas a quienes la respaldaran, e iniciaron una paralización de tres días.

La Federación Única de los Petroleros (FUP), que agrupa a la mayoría de los sindicatos de empleados de las petroleras, afirmó en un comunicado que la decisión del Tribunal Superior del Trabajo no ha “intimidado” a los empleados.

La central sindical garantizó que la huelga no causará más desabastecimiento en Brasil, en un momento en el que el país, tras diez días de paralización de camioneros, enfrenta una grave crisis por la falta de productos básicos como alimentos, materias primas, insumos médicos y, principalmente, combustibles.

Según el último balance de la FUP, la huelga comenzó en la madrugada con la ausencia, en 22 plataformas de explotación en la cuenca marina de Campos y en diez de las refinerías de Petrobras, de los empleados que debían sustituir a quienes trabajaron en el turno nocturno.

Esos empleados fueron sustituidos por los equipos de contingencia enviados por la empresa.

La FUP dijo igualmente que hay paralizaciones parciales en las plantas de producción de fertilizantes y de esquisto, en las unidades de logística en ocho de los 27 estados del país, en campos terrestres de explotación en Río Grande do Norte, en una termoeléctrica en Río de Janeiro y en dos unidades de procesamiento de gas en Espíritu Santo.

La protesta de los empleados de las petroleras, incluida Petrobras, fue convocada en respaldo a la petición de los camioneros en huelga para que la estatal reduzca los precios de los combustibles, que se han disparado con las turbulencias en los mercados internacionales de crudo y por la devaluación del real.

El paro, según la FUP, también busca presionar la renuncia del presidente de Petrobras, Pedro Parente, y denunciar las supuestas maniobras del Gobierno para vender activos de la mayor empresa de Brasil a multinacionales o privatizar la compañía.

Petrobras aclaró en su comunicado que le solicitó a la Justicia que declarara la huelga como ilegal y abusiva “considerando el contexto nacional y la necesidad de que el abastecimiento de combustibles sea retomado lo más breve posible” tras diez días de paro camionero.

En cuanto a las presiones para que el Gobierno destituya al presidente de Petrobras y reduzca los precios de los combustibles, el jefe de Estado de Brasil, Michel Temer, divulgó un comunicado en el que salió en defensa de la estatal y rechazó interferir en su política de precios.

“El Gobierno del presidente Michel Temer tiene un compromiso con la salud financiera de Petrobras, empresa que fue recuperada de la grave crisis de los últimos años con la gestión de Pedro Parente”, su actual presidente, según la nota. EFE