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La cercanía electoral aviva el desencuentro entre Gobierno español y catalán

Madrid, 23 oct (EFE).- El Gobierno español y las autoridades regionales de Cataluña escenificaron este miércoles un nuevo capítulo en su distanciamiento, con reproches y advertencias mutuas, en un clima cada vez más marcado por las próximas elecciones generales del 10 de noviembre.

El cese de los actos violentos que generaron el caos la semana pasada en distintos puntos de Cataluña, principalmente en Barcelona, para protestar por la sentencia del Tribunal Supremo que condenó por sedición a nueve líderes independentistas, ha dado paso a la discusión política, caldeada por la decisión de los partidos soberanistas de desafiar nuevamente a la Justicia.

Este martes, las tres formaciones independentistas con representación parlamentaria (JxCat, ERC y la CUP) acordaron insistir en el reconocimiento de la autodeterminación de Cataluña como única solución al conflicto que vive esa región española, a pesar de las advertencias del Tribunal Constitucional.

“Señores y señoras diputados independentistas del Parlamento de Cataluña: Quien cruce la frontera de la ley se va a cruzar la respuesta serena y firme del estado democrático de derecho”, dijo hoy el presidente en funciones del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, en un acto electoral en Segovia (centro de España).

El número dos de los socialistas, y ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, fue más allá y tachó al presidente regional catalán, Quim Torra, de “iluminado” con un Gobierno sin “hoja de ruta”.

“Solo está pensando en sí mismo y en su misión” (la independencia de Cataluña), cuando debería contar con todos, incluidos los que no le votaron”, dijo Ábalos en un desayuno informativo en referencia a la parte de catalanes que no se sienten independentistas.

En la sesión celebrada hoy en el Parlamento autonómico, Torra reprochó a Sánchez su “dejadez de funciones” con Cataluña y le pidió una “visión de Estado”, ya que debería, dijo, “empezar a pensar en las próximas generaciones, no en las próximas elecciones”.

El presidente regional catalán volvió a recordar en el hemiciclo las cinco llamadas que ha realizado a Sánchez en los últimos días, sin respuesta alguna.

“Quien tiene que descolgar el teléfono y hablar con el presidente de Cataluña, en la situación más grave de los últimos años, es el presidente del Gobierno del Estado”, repitió.

LOS EMPRESARIOS PIDEN DIÁLOGO

Mientras tanto, los empresarios de Cataluña pidieron hoy al Gobierno español y al autonómico catalán que recuperen la relación institucional y dejen de lado “los intereses electoralistas” para llegar a acuerdos que permitan mantener “la paz social” y garantizar el progreso económico.

El mensaje fue lanzado en un acto en Barcelona al que asistieron unos 350 empresarios representantes de diferentes sectores económicos.

“Los gobiernos y las diferentes fuerzas políticas deben asumir su responsabilidad, sentarse juntos para hablar y llegar a acuerdos. Sin excusas”, subraya el texto suscrito por todos ellos, en el que reivindican “la negociación, la transacción y el acuerdo”, e instan a la clase política a “liderar” este proceso “en el escenario del pacto”.

Cataluña es la región que más contribuye a al Producto Interior Bruto (PIB) español, aunque ha perdido peso, su economía se ha ralentizado más que la del conjunto de España y ya no es la que más empleo genera, cuando han pasado dos años desde que comenzara el proceso independentista ilegal.

El presidente de la Cámara de Comercio de España, el catalán José Luis Bonet, advirtió hace unos días del “daño evidente” que el proceso independentista “ha causado y sigue causando a la economía” de esa región española.

Cerca de 5.700 empresas sacaron su sede social de allí desde 2017. La salida de compañías se ha frenado, pero sin que se vislumbre un retorno en igual proporción.

Comerciantes, sector turístico y patronales han advertido de las graves repercusiones que pueden tener los disturbios como los de la semana pasada para la imagen de la región, principalmente de Barcelona, la llegada de turistas y para el conjunto de la actividad económica. EFE