La CIA al descubierto y viajes a la URSS entre deslices de Gobierno de Brasil


Sao Paulo, 20 jun (EFE).- Desde la revelación de la identidad de un funcionario de la CIA hasta rebautizar a Rusia como una república soviética, el Gobierno brasileño ha cometido en el último año errores que han sonrojado a su gabinete y de los que no se ha librado ni el propio presidente Michel Temer.

En el último descuido, el equipo del Gabinete de Seguridad Institucional (GSI), responsable del área de inteligencia del Gobierno, publicó la identidad del jefe en Brasilia de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense.

Duyane Norman, el nombre del agente -supuestamente secreto- quedó al descubierto en la agenda del ministro jefe de ese organismo brasileño, general Sérgio Etchegoyen.

“15.00h Duyane Norman – Jefe del puesto de la CIA en Brasilia. Local: Gab Min GSI”, rezaba en la agenda correspondiente al 9 de junio, según se destapó el lunes.

El organismo manifestó hoy, consultado por Efe, que las audiencias de Etchegoyen son registradas “sin excepción” siguiendo “el principio de publicidad” previsto en la Constitución.

“Registramos que la autoridad norteamericana realizó una visita de cortesía al ministro del GSI por estar volviendo a Estados Unidos tras terminar su misión en Brasil”, añadió.

Otro desliz se extendió como la espuma, también en la víspera, al anunciarse en la agenda oficial de Temer, en la página oficial de la Presidencia, el viaje “desde Brasilia para la República Socialista Federativa Soviética de Rusia”.

El nombre se utilizó para denominar a la república más poblada y económicamente más desarrollada de las que conformaban la ya extinta Unión Soviética, pero tras la disolución del bloque soviético, en 1991, fue renombrada como Federación de Rusia.

El Gobierno reconoció el error e inmediatamente corrigió la información.

Los dos patinazos se suman al ocurrido en enero pasado y que obligó a los asesores de Planalto, sede del Gobierno brasileño, a cambiar todas las contraseñas de las cuentas de Facebook, Instagram y Gmail, entre otras.

Portal Brasil, una web administrada por el Gobierno para la divulgación de información, publicó en un inocente tuit, en el que avisaba de que tropas federales iban a prolongar durante dos meses su permanencia en el estado de Río Grande do Norte, un enlace que llevaba directamente a un archivo con todas las contraseñas mencionadas.

Entre ellas, la de la cuenta usada por el equipo de Temer (“planaltodotemer2016”), en la que se especificaba en rojo: “no cambiar la contraseña nunca”.

En el terreno de declaraciones desafortunadas, el propio Temer aseguró en marzo pasado que nadie mejor que las mujeres percibe los “desajustes” de los precios en los supermercados, durante un discurso con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Temer, que llegó al poder en mayo del pasado año tras la destitución de Dilma Rousseff, apuntó entonces que si la sociedad brasileña “va bien” es porque las personas tuvieron una buena educación en casa y “quien hace esto es la mujer”.

“Nadie es capaz de detectar mejor las eventuales fluctuaciones económicas que la mujer, por el presupuesto doméstico mayor o menor”, añadió.

Antes, el mandatario tuvo que cancelar la licitación pública para la compra de 170 productos alimenticios destinados al menú del avión presidencial, después de que medios locales divulgaran su contenido, que supuestamente incluía 500 tarrinas de helado de Haagen-Dazs, que hubieran costado 7.500 reales (unos 2.270 dólares).

Según divulgó el diario O Globo, el presupuesto anual para los productos que iban a estar disponibles en el avión presidencial alcanzaba los 1,75 millones de reales (unos 530.000 dólares).

La lista, además de los helados, incluía 120 botes de crema de avellana Nutella, 200 paquetes de azúcar de coco y otros 100 de sal del Himalaya, más pasteles de chocolate, entre otros.

Errores, despistes y deslices de un Gobierno que ve amenazada su continuidad por las sospechas que salpican a Temer por corrupción pasiva, obstrucción a la Justicia y asociación ilícita. EFE