La Fundación Konex entrega sus premios a referentes de la sociedad argentina

Buenos Aires, 11 sep (EFE).- La Fundación Konex entregó hoy sus premios a las cien figuras más destacadas de la última década en Argentina en el ámbito Instituciones-Comunidad-Empresa, “la más comprometida con la sociedad”, según sus organizadores.

En esta jornada, la 39ª edición, resultaron 100 galardonados con el Diploma al Mérito, cinco dentro de cada una de las 20 categorías seleccionadas, y se concedió el Konex de Honor al expresidente Raul Alfonsín (1983-1989) y una Mención Especial al papa Francisco.

De los premiados hoy, en noviembre se conocerán veinte vencedores finales, uno dentro de cada categoría, que recibirán el Konex de Platino, y uno de ellos resultará ganador del Konex de Brillante, la máxima distinción.

Algunos de los Konex de Brillanet nombrados en anteriores ediciones fueron Juan Manuel Fangio (1980), Jorge Luis Borges (1984), Mercedes Sosa (1995), Daniel Barenboim (1999) o Emanuel Ginobili (2010).

La Fundación Konex premia cada año desde 1980 una actividad diferente (deportes, espectáculos, artes visuales, ciencia y tecnología, letras, música popular, humanidades, comunicación y periodismo, instituciones-comunidad-empresa y música clásica), en entregas que se repiten cada diez años.

El jurado, compuesto de 20 premiados en anteriores ocasiones, define cada año 20 categorías, que en esta edición fueron entidades culturales, educacionales y de formación docente, de investigación científica y tecnológica, de salud y de la sociedad civil, dirigentes, organizaciones e iniciativas sindicales, empresa y comunidad, dirigentes sociales, legisladores y magistrados.

Completaron la lista administradores públicos, diplomáticos, además de empresarios de agronegocios, de la industria, empresarios innovadores, del comercio, la banca y los servicios, de pymes, ejecutivos de la industria, del comercio, la banca y los servicios y dirigentes empresariales.

En du discurso de apertura, el presidente de la Fundación Konex, Luis Ovsejevich, se preguntó “qué les pasa a los argentinos” tras una “decadencia” de cuarenta años, en los que “otras naciones han crecido de forma extraordinaria”, y concluyó que esta se debía al “incumplimiento de la ética y de las normas y de la falta de diálogo y respeto al prójimo”.

Ovsejevich afirmó que Argentina es el único país que “pasó del primer mundo al tercero”, con la “paradoja” de tener “personalidades de primer nivel” en todos los campos, algo que “no es común en los países del tercer mundo”.

Por ello, llamó a “rescatar y sumar a los dirigentes valiosos que existen en todos los sectores de la sociedad” para “alcanzar el progreso” en el país.

El presidente del jurado, Adalberto Rodríguez Giavarini, expuso que en la mayor parte de la historia reciente de Argentina “corrientes encrespadas han agitado su institucionalidad, que tanto costó reconstruir desde diciembre de 1983 (el fin de la última dictadura)”, y en ese “mar” se irguió un “faro que mucho ha ayudado a la consolidación democrática”, la Fundación Konex.

Por último, el expresidente de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP, el Fisco argentino) Alberto Abad (2015-2018), uno de los premaidos en la categoría de administradores públicos, pronunció un discurso en nombre de todos los galardonados en el que llamó a “persistir en la institucionalización de las conductas personales y sociales”.

Según Abad, quienes tienen la posibilidad “de ser oídos y de cambiar comportamientos propios y ajenos” deben hacerse cargo de su “responsabilidad en la cotidiana construcción colectiva que exige ser una nación”.

Y ello, especialmente en “tiempos turbulentos”, en los que “importantes mensajeros de la posverdad, aprovechando el eclipse parcial de la construcción política, crean y magnifican temblores globales y locales”. EFE