La Iglesia católica chilena reitera su pedido de perdón a víctimas de abuso

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Santiago de Chile, 22 may (EFE).- La Iglesia chilena reiteró hoy su pedido de perdón a la ciudadanía por los casos de abusos sexuales cometidos por décadas por el cura Fernando Karadima, tras haber puesto los cargos de 34 obispos a disposición del papa Francisco en un reciente viaje a Roma.

“Una vez más pedimos perdón. Comprendo que muchos no den crédito al perdón que pedimos y dolor que expresamos. No recuperaremos la confianza de un día para otro”, afirmó en una rueda de prensa el presidente de la Conferencia Episcopal, Santiago Silva.

Silva se disculpó a nombre de la comunidad eclesiástica por los abusos sexuales en contra de niños y jóvenes cometidos por el párroco Karadima, y “rogó” que estos delitos sean denunciados a la Justicia.

“Estamos haciendo lo que podemos, que es tener vergüenza y dolor, por eso hemos meditado entre todos que lo mejor era decirle al santo padre ‘aquí estamos, vamos a acatar'”, señaló por su lado el obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González.

Los obispos chilenos fueron citados hace algunos días por el papa Francisco al Vaticano, para abordar el silencio de la Iglesia suramericana frente a las vejaciones que cometía Karadima, que además eran presuntamente silenciadas por algunos de sus colegas, como el acusado obispo de Osorno, Juan Barros.

En esta reunión, los 34 sacerdotes que asistieron a Roma reconocieron “graves errores y omisiones” al encarar estas situaciones, y decidieron poner sus cargos a disposición de Francisco, lo que será evaluado durante las próximas semanas por Francisco.

“No se trata de huir, sino de colaborar”, explicó Santiago Silva en torno a esta determinación conjunta, y agregó que “el papa tendrá que discernir sobre las responsabilidades individuales que cada uno tiene en esto”.

“Me imagino que a algunos les pedirá que sigan (en el cargo) y a otros que se vayan, pero lo más importante es preocuparnos realmente de las víctimas, mirar al futuro”, sostuvo.

La Conferencia Episcopal entregó este martes detalles sobre las reuniones que tuvo el clero chileno con Francisco en Roma, donde se sucedieron cuatro citas. “Fue una experiencia de diálogo, discernimiento, reflexión y oración”, destacaron.

El obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González, explicó a los periodistas que los renunciados sacerdotes continúan por el momento “en plenas funciones”, a la espera de lo que decida el papa.

Fernando Ramos, vocero de la Conferencia Episcopal, aseguró que solicitaron “información más precisa” sobre la investigación que el Vaticano realizó sobre los casos de abusos sexuales por parte del clero en Chile, con el propósito de tomar cartas en el asunto y “hacer frente a esta situación”.

En esta línea, los sacerdotes presentes destacaron la necesidad de reparar a las víctimas, en un proceso que “tendrá muchos otros hitos, que demorarán bastante tiempo, quizás años”, enfatizó González.

Respecto de una red de abusos sexuales que involucra a sacerdotes de la localidad de Rancagua, en la que hubo denuncias sobre la ineficacia de los mecanismos de denuncias de la misma Iglesia, Ramos remarcó la existencia de un protocolo llevado a cabo en 2010, que en esto caso habría fallado.

Francisco ha estremecido a la Iglesia Católica al reunirse con las víctimas de abusos sexuales y luego con los obispos chilenos, para hablar sobre las acusaciones que pesan sobre el obispo Barros, quien estaba al tanto de los abusos de Karadima, condenado en 2011 por la Justicia canónica a una vida de reclusión y penitencia.

El papa, que hizo obispo a Barros, le defendió públicamente en varias ocasiones, también durante su viaje a Chile en enero pasado, e incluso rechazó su renuncia hasta dos veces, convencido de su inocencia, pero luego se retractó de sus dichos. EFE