La industria automotriz de Guanajuato, fortalecida por acuerdo con Japón

 

León (México), 13 oct (EFE).- La firma de un convenio con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA, por sus siglas en inglés) es medular en la estrategia del clúster automotriz del estado mexicano de Guanajuato para atender la demanda de personal cualificado de las empresas internacionales de la zona.

“Un reto importante que tenemos es el factor humano. La llegada de la industria, de las plantas; el crecimiento que tenemos al día de hoy ha venido a estresar un poco la cuestión de tener personal con las capacidades adecuadas”, explica a Efe Fidel Otake, presidente de ese clúster.

Guanajuato concentra en su territorio cinco plantas armadoras: Kia, General Motors, Honda, Mazda y recientemente Toyota.

Con una inversión de unos 1.000 millones de dólares, el gigante japonés construye una ensambladora en el municipio de Apaseo el Grande y se espera que para el 2019 opere a su máxima capacidad.

El convenio con la agencia de cooperación japonesa es una muestra palpable de los lazos que unen a este estado del centro de México con las empresas de origen nipón.

“JICA es un organismo que ayuda a la formación de técnicos, a la formación de ingenieros especializados y tienen ellos una metodología japonesa que va muy en línea con la manera de trabajar y los métodos de producción de lo que es Toyota”, detalla Otake, quien asistió esta semana al Foro de Proveeduría Automotriz celebrado en el Poliforum de León.

Los proveedores locales juegan un rol importante en la cadena de valor alrededor de la industria automotriz, ya que las partes que produce el estado se emplean en el ensamblaje de los vehículos.

“En Guanajuato hay proveedores que cuentan hasta con un 20 % del valor de un vehículo. A diferencia de otros estados que tienen una participación mucho menor”, señaló Pedro Nieto, jefe de la oficina de promoción de la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior del Estado de Guanajuato (Cofoce).

Aunque la mayor parte de la relación comercial de autopartes de México es con Estados Unidos, Guanajuato sabe que tiene que apostar por otros mercados ante la compleja renegociación del Tratado de Libre Comercia de América del Norte, vigente desde 1994 entre EE.UU., Canadá y México, y que Donald Trump quiere suprimir.

“En el sector automotriz exportamos a 107 países vehículos y autopartes”, relata Nieto.

El representante de Cofoce explica que hay países con los que se están haciendo acuerdos particulares, como Alemania, Brasil y España.

Para Joseth Cázeres, representante de BMW México, instancias como el Foro de Proveeduría Automotriz son buenas oportunidades de encuentro con potenciales proveedores.

Cázeres lidera una división que ensamblará carrocerías para la planta que se construirá en San Luis Potosí (centro-norte mexicano) y que producirá vehículos en 2019.

“Estamos buscando entre los proveedores de Bajío (donde está Guanajuato) opciones para vidrios, puertas y estampados grandes”, dice Cázeres, que explica que la logística de los proveedores es clave para que BMW entre en negociaciones con cadenas productivas locales.

Creado en el 2013, el clúster automotriz de Guanajuato conforma un ecosistema que concentra 93 empresas compradoras de marcas como BMW, Audi, Volvo, Toyota, Mazda, John Deere o Scania.

Dichas compañías son el motor de la industria productora de autopartes que integra a unas 12.000 firmas.

Actualmente, el sector automotriz representa para México casi el 18 % del producto interno bruto (PIB) y se espera que en el 2020 se eleve a 20 %, según datos del clúster. EFE