Inicio > Columnas > La otra dimensión > La metilación: Proceso biológico celular fundamental para frenar el envejecimiento.

La metilación: Proceso biológico celular fundamental para frenar el envejecimiento.

“El gran secreto que comparten todas las personas de edad es que realmente no han cambiado. El cuerpo se modifica, pero no cambia en absoluto” novelista Doris Lessing.

La importancia que tiene conocer los procesos que se llevan a cabo en nuestro organismo, nos da la posibilidad de actuar, para evitar daños o bien fortalecer funciones, que a la larga nos pueden permitir vivir más años y mejor, por lo cual este programa de salud inteligente que hemos diseñado para Usted pretende hacerle más comprensible aquellas investigaciones médicas que van descubriendo cosas fundamentales para lograr como objetivo final una mejor salud. Conviene aclarar que no necesariamente Ud. Debe aplicar todos los procesos que aquí mencionamos, pero sería básico que consulte con su médico algunas situaciones específicas como conocer sus factores de riesgo, entre otras cosa para darle prioridad a alguno de estos procesos; ahora bien, como se dará cuenta muchos de estos procesos, están íntimamente interrelacionados, lo cual permite al mismo tiempo mejorarlos al momento de actuar sobre uno de ellos.

Hace muchos años tuve la oportunidad de elegir entre varias opciones que me ofrecieron al término de la carrera, y una de ellas era Genética Humana, y me llamaba mucho la atención por ser novedosa y que parecía llegar a la base fundamental de la enfermedad (mi pensamiento era totalmente medico), sin embargo opte por no quedarme en una sola especialidad, y  menos cuando era poca la acción clínica que iba a tener en mi ejercicio profesional, que era la que me fascinaba. Hoy  le presento este proceso que influye en el envejecimiento y en el cual podemos actuar y muy ligado a la genética: la metilación.

Desde el punto de vista genético: A medida que envejecemos, el núcleo de nuestro ser biológico – la secuencia de nuestro ADN, nuestros genes – sigue siendo el mismo. Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que los cambios químicos más sutiles de nuestro ADN se producen a medida que envejecemos. La comparación del ADN de un bebé recién nacido con el de un centenario muestra que el alcance de estos cambios pueden ser dramáticos y que pueden ayudar a explicarnos por qué nuestro riesgo de cáncer y otras enfermedades aumenta a medida que envejecemos.

El ADN se compone de cuatro bloques de construcción básicos – adenina, timina, guanina y citosina – y la secuencia de estos nucleótidos dentro de un gen determina qué proteína producen. Los genes se pueden activar y desactivar cuando sea necesario y la regulación de los genes a menudo implica lo que se llama mecanismos epigenéticos que producen alteraciones químicas en el ADN. Uno de los más comunes de estos cambios epigenéticos implica la unión de un grupo metilo -un átomo de carbono y tres átomos de hidrógeno- con un nucleótido, generalmente citosina. En general, esta unión, llamada metilación, desactiva el gen en cuestión.

Las investigaciones recientes sugieren que los cambios en los patrones de metilación de ADN como cuando una persona envejece pueden contribuir a enfermedades cuyos riesgos aumentan con la edad, incluyendo el cáncer. Para tener una mejor idea de cómo cambian los patrones de metilación con la edad, un equipo dirigido por Manel Esteller, investigador en epigenética del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge en Barcelona, ​​España, analizaron dos casos extremos: un bebé recién nacido hombre y un hombre de 103 años.

El equipo extrajo ADN de los glóbulos blancos de la sangre tomadas de la sangre del anciano y del  cordón umbilical del bebé y determinaron su patrón de metilación utilizando una nueva técnica llamada secuenciación del genoma completo en bisulfito (WGBS). Con WGBS, el ADN se expone al químico bisulfito sódico, que no tiene ningún efecto sobre citosinas con grupos metilo unidos a ellos, pero convierte a las demás en uracilos. El resultado es un mapa epigenético que muestra exactamente qué sitios presentan metilación en el ADN y cuáles no.

El estudio presentado en Proceedings of the National Academy of Sciences, encontró una cantidad significativamente mayor de metilación de la citosina en el recién nacido que en el centenario: el 80.5 por ciento de todos los nucleótidos citosina, en comparación con el 73 por ciento. Para ver un caso intermedio, el equipo también realizó WGBS en el ADN de un sujeto masculino de 26 años de edad, el nivel de metilación fue también intermedio, alrededor del 78 por ciento.

Estos investigadores, Esteller y sus colegas, revisaron entonces las diferencias entre el ADN del recién nacido y del centenario, pero se limitaron a la comparación a las regiones del genoma donde las secuencias de nucleótidos del ADN eran idénticas por lo que sólo las diferencias epigenéticas se destacaron. El equipo identificó cerca de 18,000 regiones diferenciales con metilación (DMR) en el genoma, que abarca muchos tipos de genes. Más de un tercio de los DMR se produjeron en los genes que ya han sido vinculados con el riesgo de cáncer. Además, en el centenario, 87 por ciento de los DMR implicaban la pérdida del grupo metilo, mientras que sólo el 13 por ciento estaba inmerso en la ganancia de uno.

Luego, para ampliar el estudio, el equipo analizó los patrones de metilación de 19 recién nacidos y los 19 personas entre 89 y 100 años de edad. Este estudio confirmó que las personas mayores tienen una menor cantidad de metilación de la citosina que los recién nacidos.

Con  estos estudios los autores concluyen que el grado de metilación disminuye de manera acumulativa en el tiempo. Por otra parte, Esteller explica, que en el centenario hay una pérdida de grupos metilo, produciendo que se apaguen los genes, aumentando el riesgo de infección y la diabetes que cuando están activos durante la edad adulta. En contraste, el pequeño número de genes en el centenario de que tenían mayores niveles de metilación eran a menudo los que se habrían tenido que mantener encendidos para proteger contra el cáncer.

Esta investigación es la primera en comparar por completo, todo el genoma de patrones de metilación de ADN en grupos de edades diversas, según explica Martin Widschwendter,  oncólogo de la Universidad College de Londres en el Reino Unido que ha estudiado la relación entre la metilación y el cáncer. Widschwendter, quien compara la secuencia de ADN con el “hardware” del genoma y los cambios epigenéticos con el “software”, reitera que el equipo de Esteller apoya la investigación anterior que sugiere que en “función de la edad y la exposición del medio ambiente, donde el software (los cambios epigeneticos) acumula defectos” que es la causa “relacionada el cáncer y enfermedades degenerativas”.

 

El genoma es un asunto complejo. No se trata sólo de conocer la secuencia concreta de los miles de millones de “letras” (nucleótidos) de un genoma como el humano, sino que además hay otros factores que determinan la manera en que funcionan los genes. Entre estos factores, destaca la modificación química que presentan las citosinas cuando se les añade un grupo metilo, lo que como mencionamos anteriormente se le llama metilación del ADN. Desde hace unos años, esta metilación del ADN es un campo de gran interés debido a que esta modificación química es un potente inhibidor de la función de los genes, y se encuentra alterada en el cáncer y en otro tipo de enfermedades.

En otro de los trabajos, que fue publicado en la revista médica JAMA, investigadores americanos e islandeses han encontrado que los niveles de metilación de nuestro genoma cambian con la edad, y además los cambios son similares entre individuos de una misma familia. Los científicos estudiaron el genoma de 111 islandeses que habían donado su ADN en dos momentos de su vida, con 11 años de diferencia. Al medir los niveles de metilación, vieron que en el 30% de los individuos había cambios significativos entre esos dos momentos de su vida. Sin embargo, los cambios eran de distinto signo: en unos sujetos la metilación había aumentado con la edad, mientras que en otros había disminuido. A continuación repitieron el análisis en 126 donantes de Utah (con muestras de ADN separadas 16 años en el tiempo) y obtuvieron datos similares. Además, pudieron comprobar que la tendencia a subir o a bajar era similar entre individuos de una misma familia, lo que sugiere que hay factores familiares responsables de estos cambios.

Dada la importancia de la metilación del ADN en la regulación de la función génica y su implicación en diversas enfermedades, estos datos podrían ser de gran interés para explicar por qué unos individuos tienen más tendencia a padecer ciertas patologías con la edad. De todas formas, el hecho de que la metilación aumente en unas personas y disminuya en otras sugiere que lo importante no es la edad en sí misma, sino otros factores genéticos o ambientales que pueden influir sobre la metilación del ADN. La identificación de esos factores será de gran importancia para comprender mejor qué nos hace desarrollar ciertas enfermedades.

Hay que recordar que contra el fenómeno del envejecimiento existe un mercado saturado lleno de anti envejecimiento suplementos, y otras maravillas que curan todo y prometen frenar su proceso de envejecimiento. ¿Ninguno de ellos funcionan? Es difícil contestar esta pregunta, pero hay que decir que ralentizar el proceso de envejecimiento es posible, pero este es un proceso complejo. Debe hacerse a través de dieta, suplementos y otras acciones. El 99% de suplementos que dicen tener  hormona de crecimiento fallan porque abordar el proceso a través de una solo camino –como el uso de dicha hormona, o por ejemplo, abordar la reducción de los radicales libres mediante el uso de antioxidantes, lo cual no es suficiente.

Como vimos en el artículo anterior, uno de los  componentes del envejecimiento se llama glicación y es desastrosa para la salud. Glicación es un tema complejo, el cual ya checamos con detalle, que involucra todas las moléculas de proteínas importantes en su cuerpo. Agentes anti-glicación especializados se requieren en este caso. El más importante es la carnosina porque neutraliza la glicacion. La carnosina tiene mayor eficacia cuando es sinergizado con una amplia gama de otros nutrientes.

Ahora bien, aunque la glicación es mala, la metilación es aún peor. Se considera que es una de las 4 causas fundamentales del envejecimiento. La metilación es un proceso natural de su cuerpo. A través de la suplementación se pueden tomar medidas para garantizar haber equilibrado la metilación, ya que la metilación con la edad llega a ser menos eficiente, creando serios daños a su salud y la aparición de enfermedades degenerativas.

Para una metilación en serio, anti envejecimiento los suplementos deben contener estos compuestos:

  • Vitaminas del grupo B: B6, B12 y ácido fólico
  • Tri-metil-glicina (TMG): también conocido como betaína’ ‘
  • SAM: S-adenosil-metionina

Casi todo el mundo sabe acerca de los radicales libres y la necesidad de tomar en un montón de antioxidantes a través de su dieta para reducir la población de radicales libres dentro de ti. Producción de radicales libres es otra de las principales causas de enfermedades degenerativas y envejecimiento.

Papel fundamental, valga el paréntesis son los antioxidantes que de alguna manera potencian los efectos de los estimulantes de la metilación en su papel conjunto como antienvejecimiento. Todos los antioxidantes no pueden competir con un excepcionalmente potente antioxidante como L-Glutatión

Aquí hay un grupo de los antioxidantes más poderosos que deben ser absolutamente en (genuino) anti envejecimiento suplementos además a L-Glutatión:

  • Té verde
  • Ginkgo Biloba
  • Ácido alfa lipoico
  • Luteína
  • Arándano
  • Extracto de uva

El otro componente, del cual hablamos hace tres semanas es la la inflamación crónica es otro de los componentes principales del envejecimiento que causarán enormes daños a su salud!

Uno de los productos químicos muy peligrosos asociados con la inflamación crónica es el Factor de Necrosis Tumoral (TNF). TNF promueve activamente la degeneración del cerebro y los nervios. Es activado por una combinación de los radicales libres y edades.

El Aceite Omega 3 de pescados tiene conocidas propiedades inflamación anti esto definitivamente debe ser parte de su lucha contra programa de envejecimiento. Pero, tampoco es suficiente.

Para mantener la producción de TNF tan bajos como sea posible te necesito tomar en nutrientes como imitadores de restricción calórica. El más conocido es el Resveratrol (Asegúrese de que está en la forma’ Trans’ y no en la forma ‘Cis’ más barata).

Esta es la lista de los mejores anti inflamatorios ingredientes para anti envejecimiento suplementos:

  • Resveratrol
  • Glutatión
  • Carnosina
  • Cúrcuma
  • Ácido alfa lipoico
  • Flavonoides

Después de este pequeño paréntesis de los otros factores que influyen en el envejecimiento volvemos a revisar la metilación, Probablemente uno de los procesos patológicos en los que intensamente se está estudiando su participación es en el cáncer. Aunque este tema junto con otras enfermedades en el humano es motivo de una revisión especial, podemos repasar algunos aspectos de esta importante relación. El proceso de carcinogénesis comprende una serie de alteraciones genéticas y epigenéticas que son acumuladas en la célula y que terminan por permitir un crecimiento no regulado de ésta. Entre los cambios genéticos podemos mencionar la presencia de mutaciones en genes claves que participan en la regulación del ciclo y crecimiento celulares y promueven el crecimiento anormal. Por otro lado, los fenómenos epigenéticos, como la metilación de citosinas, favorecen la aparición de mutaciones. Un desbalance en el patrón de metilación del ADN ha sido particularmente observado en los cánceres esporádicos. Los cambios en la metilación que con mayor frecuencia han sido detectados en células cancerosas, incluyen la pérdida de ésta en secuencias normalmente metiladas (hipometilación) y la metilación aberrante de secuencias usualmente no metiladas (hipermetilación). Este tipo de alteraciones se presenta generalmente en tumores donde la resultante es en general una disminución en el nivel total de metilación. La hipometilación y la hipermetilación ocurren en sitios específicos del genoma, pero éstos son diferentes dependiendo del tipo de células tumorales, lo que sugiere una etiología distinta. Además, ambos defectos pueden preceder a la malignidad, lo que indica que no son una simple consecuencia del proceso neoplásico.

Debo insistir que se han acumulado un número importante de observaciones sobre las alteraciones en la metilación que participan en los diferentes estadios del cáncer. Dichas alteraciones pueden aparecer antes de su inicio, en células premalignas o durante la progresión del tumor, y participar en la severidad y/o en el grado de malignidad. Aunque en algunos casos no hay datos precisos, las observaciones en lesiones premalignas, tumores primarios y en diversos modelos tanto in vitro como in vivo permiten hacer estas suposiciones.

Como dije anteriormente, la metilación del ADN es uno de los mecanismos epigenéticos implicados en la regulación de la expresión génica en los mamíferos, es vital en el desarrollo embrionario y tiene un papel crítico en el silenciamiento de genes específicos durante la diferenciación celular. Participa en la represión de los elementos genéticos móviles, como secuencias virales y transposones (elemento genético móvil), siendo un mecanismo de defensa, aunque podría participar también en el proceso evolutivo.

Los problemas en la metilación del ADN se asocian con diferentes patologías y principalmente con el proceso de transformación celular. En este sentido, diversas evidencias han demostrado la importancia de los mecanismos epigenéticos en la regulación transcripcional de genes supresores de tumores y oncogenes. Cambios en el estado de metilación de genes que participan en la reparación del ADN, regulación del ciclo celular, crecimiento celular y adhesión célula-célula promueven junto con la inestabilidad intrínseca de la 5-mC, para incrementar la tasa de mutación, el proceso neoplásico.

La modulación selectiva de los fenómenos epigenéticos, particularmente la metilación del ADN, podría tener implicaciones de importancia clínica, en el diagnóstico, la prevención y el tratamiento del cáncer. El conocimiento de los patrones de metilación en las diferentes regiones del genoma nos permitirá establecer en forma precisa la aparición de cambios asociados con el estado de malignidad de diversos tumores. Asmismo, debido a que los cambios epigenéticos son reversibles, el diseño de estrategias terapéuticas encaminadas a corregir las alteraciones en la metilación del ADN, parece ser una ruta promisoria para mejorar el manejo y pronóstico de los pacientes con padecimientos que involucran alteraciones en los patrones de metilación del ADN y primordialmente en aquellos con cáncer

Podemos concluir que el hecho de conocer el efecto que el paso del tiempo produce sobre las células (el envejecimiento celular), es uno de esos asuntos sobre los que existe un enorme interés. Y el ámbito científico no es el único interesado en ello.

La teoría dice que, si conocemos un fenómeno biológico con suficiente detalle molecular, quizás encontremos la manera de inhibirlo, revertirlo o, al menos, aliviarlo, y es obvio que la posibilidad de detener el envejecimiento tiene importantes connotaciones sanitarias (porque existen patologías muy severas caracterizadas por un envejecimiento prematuro), pero también sociales y comerciales: la posibilidad de controlar el efecto celular del envejecimiento tendría gran interés para gran parte de la sociedad, y sería de gran interés para ampliar el negocio de empresas farmacéuticas y cosméticas, entre otras.

Hasta ahora se ha propuesto que daños en moléculas como proteínas, lípidos y ácidos nucleicos pueden ser la causa de envejecimiento celular. La acumulación de mutaciones en el genoma mitocondrial (el lugar donde se realiza la fosforilación oxidativa y donde se generan gran cantidad de radicales libres) y en el genoma nuclear, el funcionamiento deficitario de los sistemas enzimáticos de reparación de errores en él, la reducción progresiva de la longitud del telómero y, en general, una deficiente renovación celular asociada a la mortalidad de las células por apoptosis o necrosis, son los mecanismos que tradicionalmente han explicado el envejecimiento celular y, como consecuencia, el envejecimiento de los organismos.

La metilación es un proceso biológico importante en las células de nuestro organismo y que determina si se está absorbiendo y asimilando adecuadamente las vitaminas, enzimas y otro nutrientes. La metilación se correlaciona directamente con el ADN actuando como acelerador o como freno debido a que apaga o enciende  la actividad innecesaria en el gen, evitando la división anormal del ADN y evitar anomalías a futuro del ADN. Conforme avanza la edad la eficiencia de la metilación disminuye de forma natural, y por lo tanto se altera la producción y reparación del ADN, una situación que nos puede llevar al cáncer o enfermedades crónico-degenerativas.

Para equilibrar la metilación se recomienda consumir en forma natural o suplementaria vitamina B-12, ácido fólico, tiamina y niacina, betaina y SAM (S-adenosyl.metionina)

Finalmente solo me resta decirle que como siempre Ud. tiene la última palabra. ¡Hasta la próxima semana! (Email: programasaludmaxima@hotmail.  com).