La moda colombiana se viste de naranja para apoyar el avance de la economía

Agencia EFE

Claudia Polanco Yermanos

Bogotá, 4 oct (EFE).- La moda hecha en Colombia, que se caracteriza por su originalidad, calidad y promoción de los saberes ancestrales, es hoy en día uno de los sectores privilegiados dentro del auge de la economía naranja, considerada una de las banderas del Gobierno del presidente Iván Duque.

Actualmente, la economía naranja genera casi un millón de empleos directos e indirectos en el país.

Además, representa el 3,4 % del PIB colombiano, por lo que supera a sectores tradicionales como el cafetero, con el 0,8 %, y el minero, que alcanza el 2,2 %.

Por ello, la intención de Duque es que al finalizar su Gobierno, en 2022, la economía naranja crezca más del 6 %.

Lo anterior, dijo a Efe Carlos Eduardo Botero, presidente ejecutivo del Instituto Nacional para la Exportación y la Moda (Inexmoda), organizador de la feria de moda B Capital, ha permitido evidenciar “un cambio en la actitud de los empresarios y los consumidores”.

De hecho, la esperanza de los representantes de la industria se enfoca en que las cifras de ventas del segundo semestre del año sean mejor que las de los primeros seis meses y que las exportaciones aumenten, especialmente a los Estados Unidos.

Ya en junio de 2018 el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) señaló que las exportaciones totales del país presentaron una variación anual de 15,9 % y en el primer semestre del 14,7 %.

Ese comportamiento de las ventas externas se explica por el crecimiento, entre otros sectores, de hilados, tejidos, artículos confeccionados de fibras textiles y productos conexos, con un 39,7 %.

En ese sentido, comentó Botero, “cuando uno mira el concepto de economía naranja que busca que el país avance a través de las industrias creativas para que sea una fuente de recursos importantes, el sector de la moda es privilegiado”.

La razón, agregó, “es la institucionalidad que tiene y que trabaja de la mano de los empresarios para las estrategias y modelos de negocios”.

También, el hecho de que el sector posee una serie de organizaciones gremiales que junto al Gobierno logran un entorno favorable para el éxito empresarial.

Precisamente, para el diseñador Jorge Duque, quien será el encargado de la pasarela inaugural de B Capital el próximo 17 de octubre, “el principal pilar de la economía naranja en Colombia son los conceptos de creatividad y en eso hay muchísimo potencial porque los colombianos tenemos mil maneras para abordar las historias”.

De hecho, para los expertos el fomento a la economía naranja es un gran aliciente para las marcas que no son globales o tan grandes en términos de producción pero sí relevantes en cuanto a lo que hacen al explorar materiales, formas, cortes y texturas para presentar las siluetas femeninas y masculinas al mundo.

Como parte de ese proceso, el primer paso que urge dar es el de creer que el producto hecho en Colombia es competitivo, diferente y encantador.

Y es que, aclaró Jorge Duque, “a los colombianos que trabajamos en la industria nos falta perder el miedo porque exportar creatividad es un concepto difuso y requiere que nos aventuremos y ser más conscientes de lo que somos y lo que tenemos”.

En el mismo sentido se manifestó William Cruz, docente de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín e investigador en temas de moda, quien recordó que Colombia lleva 30 años forjando la idea del diseño como elemento central para construir una identidad creativa.

Gracias a lo anterior, aseveró, “hoy el panorama luce favorecedor para que en el país existan nombres que comiencen a brillar en el exterior y cuya formación está conectada con el ambiente cultural que se vive alrededor de la industria textil-confecciones”.

Es más, coincidieron los expertos, el aporte de la moda a la economía naranja es significativo ya que genera no solo sensibilidad en la comunidad sino empleo en la medida en la que se den políticas de Estado que apoyen el trabajo creativo y la generación de capital cultural y económico. EFE