La OCDE pide recuperar el ritmo de las reformas para favorecer la igualdad

RTVE.es

París, 19 mar (EFE).- La OCDE se inquieta por la ralentización del ritmo de reformas en los últimos años y considera que hay que aprovechar la mejora de la coyuntura económica para relanzar los cambios estructurales y combatir así las crecientes desigualdades.

En su informe “Apuesta por el crecimiento” publicado coincidiendo con la reunión de ministros de Finanzas del G20 en Buenos Aires, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) advierte de que “existen escasos indicios de que el ritmo de las reformas vaya a recuperarse de forma inminente”.

Constata que en 2017 el porcentaje de medidas adoptadas sobre las recomendaciones que hace a los países volvió a reducirse con respecto a los dos ejercicios precedentes, que ya habían marcado una caída.

Cita el caso de algunos países que sí llevaron a cabo “reformas importantes” el pasado año, en concreto Francia y su nuevo código laboral, Japón y la mejora en el acceso a las guarderías, Argentina y su reforma fiscal, o la creación en India de un impuesto sobre bienes y servicios.

Para la organización, hay que sacar partido de que el ritmo de crecimiento económico vuelva a ser similar al que había antes de la crisis (para 2018 prevé que será de casi el 4 % a escala global) para llevar a cabo “reformas estructurales”.

Sobre todo porque aunque el descenso de las tasas de desempleo se han acelerado en los últimos meses, eso “no se ha traducido aún en un incremento salarial importante de carácter general” después del estancamiento del nivel de vida sufrido por “un importante porcentaje de la población en muchos países de la OCDE”.

Por eso, pide que los responsables políticos “encuentren vías para superar la resistencia política observada ante reformas que pretenden salvar obstáculos de sobra conocidos y sienten las bases para que sus economías aprovechen al máximo la transformación digital en curso”.

Una de sus principales recomendaciones es aumentar las competencias de las personas en tecnologías digitales y, a más largo plazo, cambiar los sistemas educativos para que los trabajadores adquieran las competencias necesarias en este terreno, y eso incluye facilitar el acceso a la formación a los grupos más desfavorecidos.

Otro problema identificado es el de “la creciente brecha de productividad” entre las empresas punteras y otras más rezagadas, menguadas en sus capacidades para invertir en nuevas tecnologías.

Para aumentar los incentivos a la inversión, su consejo es reducir las barreras en la regulación y los obstáculos a la inversión extranjera directa.

Sobre esos puntos, señala que persisten barreras de carácter administrativo o regulatorio para entrar en el sector servicios en Francia, Alemania y España; y persisten los obstáculos importantes a la inversión extranjera en México, Indonesia o Rusia.

En el terreno de la fiscalidad, la OCDE apuesta por ampliar la base imponible mediante la eliminación de vacíos legales, en particular “los que benefician principalmente a las personas con altos niveles de renta o grandes patrimonios”.

También por reducir los tipos impositivos en las rentas fácilmente trasladables como las de trabajo o de capital, y en paralelo aumentar la presión fiscal con el impuesto de sucesiones o sobre los bienes inmuebles. EFE