La ofensiva ha impuesto su protagonismo al inicio de la nueva temporada

11663810wRedacción Deportes (EEUU), 11 mar (EFE).- El poder del bate ha vuelto a las Grandes Ligas con una excelente muestras de producción en la primera semana de la nueva temporada que acaba de comenzar en el béisbol profesional de las mayores.


Durante la primera semana de la temporada, los equipos promediaron 1,14 jonrones por partido, de acuerdo a las estadísticas oficiales de las Grandes Ligas, y se trata de un incremento del 26 por ciento con respecto a los ocho primeros días del año pasado y es también el mejor desde que se dio el 1,20 en el 2006.

Los pilotos de los equipos de las mayores reconocen que es algo sorprendente dado que se trata del inicio de temporada cuando todavía los peloteros no han alcanzado su mejor producción ofensiva.

Los equipos promedian 4,43 carreras por partido, lo que representa un alza del 6 por ciento al compararse con el mismo periodo la pasada temporada y el mayor para la primera semana desde 2011.

El toletero Dee Gordon, actual campeón defensor de bateo de la Liga Nacional, apuntó al novato Trevor Story, quien estableció un récord de siete jonrones en sus primeros seis juegos con los Rockies de Colorado.

También a Matt Kemp, el toletero de San Diego, que produjo 10 carreras, dos por detrás de Story, que es líder en las mayores.

Sin embargo, los profesionales son conscientes que el apartado de la ofensiva con el bate todo puede cambiar y en cualquier momento y se puede comenzar la temporada con .800 de promedio y acabarla con .220 o menos.

El lema que existe entre los buenos toleteros es que lo que cuenta es lo que se consiga al final del año no al inicio, aunque puede ayudar mucho en iniciar con excelente producción.

Mientras que la producción de carrera sigue significativamente a la baja tras el pico de la Era de los Esteroides, algo que sigue pesando como una losa en la imagen y números del béisbol profesional.

El promedio durante la primera semana alcanzó su punto más alto en 200 con 5,34 carrera por partido, y supera por mucho el número más bajo de 4,05 que se tuvo hace dos años.

“Estamos frente a una pequeña muestra”, declaró el comisionado de las Grandes Ligas, Rob Manfred. “Con esa condición, mi análisis preliminar es que estamos ante lo que es parte de un ciclo natural”.

El promedio al bate de .248 subió siete puntos porcentuales con respecto al año pasado y es el más alto para una primera semana desde 2013.

Pero todos los profesionales insisten en que es muy “prematuro” comenzar a sacar conclusiones sobre las estadísticas que se han dado en la primera semana de competición.

El aumento del promedio al bate, pese a que el número de formaciones defensivas especiales, sigue en alza después de ejecutarse 1.089 hasta el domingo, un incremento de casi 57 por ciento tras los 694 de la primera.(1)EFE