La pequeña Hannah Samantha fue bañada por las aguas benditas del Jordán

ALa pequeña Hannah Samantha Ávila Avitia recibió el primero de los siete sacramentos que marca la Iglesia Católica, iniciando así su vida religiosa como  nueva hija de Dios Padre.

La pequeña Hannah Samantha llegó en brazos de sus amorosos padres los señores Marisol Avitia Ramírez e Iván Miguel Ávila, quienes la llevaron ante la pila bautismal de la Catedral Basílica Menor.

En esta ocasión Dinah Avitia Rodríguez y Jesús David Ramírez Figueroa tuvieron el privilegio de acompañar a la bautizada en este especial suceso con el carácter de sus padrinos de honor con lo cual obtuvieron la gran responsabilidad de  cuidar de ella, y de su educación a lo largo de su existencia.

Durante la celebración eucarística el sacerdote oficiante invitó a padres y a padrinos a ser católicos activos, para que Samantha Ávila Avitia pueda crecer cobijada por la bendición de Dios y nunca le falte el amor y  el apoyo de su familia.

Al término de la ceremonia religiosa se ofreció una espléndida recepción, la cual se enmarcó en un conocido salón de eventos sociales de la ciudad, en donde se congregaron amistades y familiares allegados a los Ávila Avitia.

A los invitados se les sirvió un rico menú de ricos antojitos además de botanas, postres y bebidas refrescantes las cuales se prepararon especialmente para esta bonita celebración.

Entre los presentes que se dieron cita a felicitar al pequeño apuntamos a su consentidora  abuelita la Sra. Thelma Rodríguez Arellano, su hermano mayor Sebastián Ávila Avitia, así como por sus tíos y primitos, los cuales la llenaron de tiernos apapachos y de mucho amor durante toda la divertida tarde.

Sin duda alguna todos se mostraron muy felices por el importante acontecimiento   ya que disfrutaron de una agradable tarde así como de entretenidas charlas,  además no pudieron faltar los significativos regalos los cuales se hicieron presentes en  esta familiar celebración la cual tuvo como único fin el ingreso de la pequeña Samantha Ávila Avitia, a la familia católica.

¡Muchas felicidades!