La pirámide nutricional es una guía para llevar una vida saludable: IMSS

  • Su buen uso previene enfermedades crónico-degenerativas

La coordinación de Nutrición y Dietética en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Delegación Durango, menciona que la pirámide nutricional o de la alimentación es una guía para llevar una vida saludable, por lo que conocerla y saberla utilizar, prevendría enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión arterial, cardiopatías e incluso insuficiencia renal crónica y enfermedades vasculares, que son las que con frecuencia se desarrollan a partir de la obesidad.

La pirámide está conformada por cuatro bloques: la parte más ancha representa la base de la alimentación y es donde se encuentran cereales como arroz, harina, avena, maíz y trigo, así como leguminosas, entre otras, frijoles, habas, lentejas, alubias, garbanzos, que se caracterizan por ser ricos en hidratos de carbono complejos, principal fuente de energía del organismo.

También contienen vitaminas, minerales, fibras y proteínas de origen vegetal. Aunque, es recomendable comer cereales integrales, porque además de que dan mayor sensación de plenitud y corrigen problemas de estreñimiento, a los refinados se les ha eliminado el gluten y con ello pierden una cantidad importante de nutriente.

En la segunda posición de la pirámide (en orden ascendente) está el grupo de las frutas y verduras; éstas son ricas en vitaminas, minerales, antioxidantes, fitoquímicos, fibra y agua; sólo algunas verduras contienen proteínas. Deben ser consumidas en cantidades adecuadas y darles variedad, “no comer sólo de una o dos verduras o frutas, ya que algunas contienen vitaminas y minerales diferentes a otras y se recomienda preferir las de temporada, porque son más frescas y económicas”, precisó la coordinación de Nutrición y Dietética.

Un peldaño más arriba se sitúan los alimentos de origen animal: carne, lácteos, pollo, pescado, huevo y queso. Éstos se deben comer con moderación, pues aunque son ricos en proteínas – indispensables para la formación y reparación de tejidos y músculo–, calcio, necesario para que los huesos crezcan adecuadamente y los dientes estén fuertes y hierro, vitamina B12 y Zinc, son ricos en grasas saturadas y colesterol. Por ello, la porción de carne debe ser del tamaño de la palma de la mano.

En la punta de la pirámide se encuentran los alimentos con mayor contenido energético y con alto contenido de grasas, por lo que su ingesta debe ser muy limitada o, de preferencia, nula, entre ellos, dulce, manteca, mantequilla, mermelada, chocolate, miel, pasteles y refrescos.

Habitualmente en la pirámide, se señala la cantidad de porciones o raciones que deben consumirse, pero éstas deben adecuarse a la edad y al tipo de actividad física que se desempeña, por ejemplo, un obrero necesita más raciones de todos los grupos alimenticios que una recepcionista o alguien que trabaja en la oficina.

Es recomendable tener visible la pirámide nutricional en el refrigerador, además de diseñar un plan alimenticio saludable, en el que se identifiquen las comidas que se realizan.

Por último se invitó a la población a que se acerquen a los consultorios de PrevenIMSS que se encuentran en las unidades médicas para que se realicen una valoración nutricional y se brinde asesoría nutricional.