Inicio > Columnas > La pobreza y los programas sociales

La pobreza y los programas sociales

Por: Pedro Martínez Coronilla

 

Los diputados de Morena, después de su vergonzosa actuación de votar a favor de los recortes al presupuesto para el próximo año que afecta a millones de mexicanos, tienen ahora la difícil tarea de justificar su sumisión a los caprichos del Presidente.

¿Cómo explican los diputados de morena los terribles recortes presupuestales a Estados y Municipios?

Dicen que los recortes se compensan porque los programas sociales van a llegar a más gente, suponiendo que esta afirmación sea cierta, los de la 4T no dicen las graves consecuencias de esta salida, que reduce la obra pública y por lo tanto se perjudica a los más pobres, porque frena el desarrollo de pueblos y colonias.

En estos dos años de la 4T el número de pobres aumentó en 10 millones, los morenistas no logran entender que los programas sociales del Gobierno Federal no están diseñados para combatir la pobreza.

López Obrador llegó al poder prometiendo acabar con la corrupción, pero en México como en el mundo entero, existe un problema mayor, la terrible desigualdad entre unos cuantos que acumulan grandes riquezas y por otro lado millones de mexicanos que carecen de lo más elemental.

La 4T no aborda correctamente el problema.

Y entonces surge la pregunta ¿Cómo combatir la pobreza?

Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), una persona se encuentra en situación de pobreza cuando tiene al menos una carencia social, de las que se enumeran a continuación, 1.- rezago educativo, 2.- acceso a servicios de salud, 3.- acceso a la seguridad social, 4.- calidad y espacio de vivienda, 5.- servicios básicos en la vivienda y 6.- acceso a alimentación adecuada.

A continuación, define la pobreza extrema: Una persona se encuentra en situación de pobreza extrema cuando tiene tres o más carencias, las personas en esta situación disponen de un ingreso tan bajo que, aún si lo dedicase por completo a la adquisición de alimentos, no podría acceder a los nutrientes necesarios para tener una vida sana.

Hasta ahí las definiciones del CONEVAL.

La pregunta obligada, ¿Con las becas Benito Juárez, Sembrando vida, el Programa para Adultos Mayores, Jóvenes Construyendo el Futuro, etc., se combate en serio la pobreza y algún día terminaremos en nuestro país con este lastre que cada vez lastima y divide más a los mexicanos? La respuesta es un no rotundo.

Los programas sociales son paliativos, pequeñas cantidades de dinero que desgraciadamente no resuelven los graves problemas de alimentación, vestido, vivienda y salud y servicios básicos para millones de mexicanos, pero, dejemos claro un asunto, los Antorchistas no estamos en contra de los programas sociales, es más, deseamos sinceramente que estos apoyos lleguen a todo aquel que lo necesite.

Pero no estamos de acuerdo con el cuento de que los programas de la 4T son el camino para acabar con la pobreza.

¿Es mejor vivir sin agua potable, energía eléctrica, drenaje, pavimento y banquetas, sin alumbrado público, vivienda precaria, muchas veces con piso de tierra, sin mejorar y equipar las escuelas, con los empleos escasos y mal pagados, sin medicinas y con un servicio pésimo en los hospitales? Claro que no.

El gobierno es el encargado de que la riqueza nacional de distribuya con equidad, para que todo mundo mejore su calidad de vida, erradicar la discriminación, la intolerancia y la exclusión. Como país, sólo podemos progresar si la prosperidad es compartida. Se requiere una nueva política fiscal, donde el pago de impuestos tenga como base el ingreso y de manera progresiva, fortalecer la capacidad adquisitiva del trabajador con aumentos salariales suficientes y que se destine todo el recurso necesario para atacar los indicadores de la pobreza.

Dos años de gobierno morenista y los problemas no se atenúan, sino se agudizan, el próximo año es la oportunidad de cambiar el rumbo y elegir a verdaderos representantes del pueblo.