La presidenta taiwanesa niega que la isla sea “una ficha” entre EEUU y China

El País

Taipei, 11 abr (EFE).- La presidenta taiwanesa Tsai Ing-wen afirmó que Taiwán no es “una ficha” en el juego entre países poderosos, en clara referencia a Estados Unidos y China, sino un jugador por derecho propio, en una entrevista televisada el martes por la noche.

Taiwán, a pesar de que sólo dispone de 23,5 millones de habitantes y 36.000 kilómetros cuadrados, “no es un país pequeño a la merced de otros países”, sino uno “dotado de una fuerza económica y militar formidable”, dijo Tsai, en la entrevista con Era News.

Taiwán dispone de un ejército con unos 300.000 soldados y un equipamiento militar que ha mantenido a China fuera de la isla, y es uno de los principales focos mundiales de alta tecnología, con un Producto Nacional Bruto de 573.216 millones de dólares, lo que supone una renta por persona de 24.337 dólares, según datos oficiales.

La isla es además uno de los primeros países del mundo en reservas de divisas con 457.190 millones de dólares a finales de marzo de 2018 y en 2017 registró un crecimiento económico del 2,86 por ciento, según la Oficina Nacional de Estadísticas de la isla.

“Taiwán no es un país pequeño y el poder económico y militar que ha desarrollado también lo convierte en un país con una fuerza considerable”, dijo la presidenta, durante la entrevista.

Y ante las voces que consideran que la isla, por su dependencia de Estados Unidos para obtener equipos bélicos avanzados y apoyo militar, y el bloqueo político y la intimidación militar de China, dijo que la isla es “un jugador de ajedrez” por derecho propio, no “un peón” en el juego de otros.

Sin embargo, la presidenta isleña reconoció que el entorno internacional supone un fuerte desafío para la seguridad nacional de la isla y su desarrollo futuro.

“El entorno externo se está volviendo más complicado y cambiante, lo que plantea un serio desafío para nuestro equipo de seguridad nacional”, dijo Tsai.

Taiwán necesita cooperar con otros países en el campo de seguridad ante las intimidaciones militares, dijo Tsai, en referencia a la amenaza bélica de China, que se niega a renunciar al uso de la fuerza para impedir que la isla declare su independencia formal.

La presidenta taiwanesa reiteró su compromiso con el fortalecimiento de la capacidad militar de la isla y el desarrollo local de armamentos, ante la dificultad de adquirirlos en el extranjero, debido a las presiones chinas sobre los países productores de los mismos.

Estados Unidos por la Ley de Relaciones con Taiwán, de 1979, está comprometido a suministrar armamentos a la isla para su defensa pero en la ley no queda claro si intervendrá o no, en caso de una invasión china. EFE